Entradas

Lentejas con arroz.

27 Enero 2026  Sta. María de Jesús (Carolina)  Del año: 27 por 338; el Sol sale a las 8´29 y se esconde a las 18´27 ; la Luna, de 12´44 a 4´26  del 28. Luna llena, el 1 en Leo.    Murcia, martes, las nueve, sin novedad en casa, gracias a Dios.        PIENSA:  Solo eres joven una vez, pero puedes ser inmaduro indefinidamente. DE AQUELLOS AÑOS: GANDHI:     Gracias mil sean dadas al cielo, por habernos hecho regresar sanos y salvos de Valencia. Gracias mil sean dadas al cielo también, por haber ido a Pryca -precio y calidad- esta mañana y haber cargado el coche hasta los topes sin importarnos mucho el importe de la compra. Y gracias por tantas y tantas cosas buenas que tenemos.    Este preámbulo se debe a que Lina y yo, tras ver la peli de Índira Gandhi, que traje del Centro de Profesores, hemos decidido apuntarnos al número de seguidores a la “No violencia” que fue su filosofía.    Supone oponer...

Valencia es una traca.

26 Enero 2.026  San Timoteo  Año: 26 por 339 sin pasar;  Sol: 8´29 a 18´26; Luna: 18´08 a 3´09 del 27.     PARA PENSAR : La amistad con Dios y la amistad con los demás son la misma cosa. No podemos separar una de la otra.    ESTÌMULOS, MENSAJES:    Cada día nos llegan infinidad de estímulos y mensajes. Podemos ser receptores pasivos o, por el contrario, estar activos al cien por cien, discriminando primero y eligiendo después con qué estímulos nos quedamos.    Discriminar es separar, distinguir, diferenciar una cosa de otra.    La primera y más primitiva forma de discriminar es separar lo inútil de lo utilizable, lo que sirve de lo que no sirve, aquello que daña o es constructivo.    Si le damos a un mono un cacahuete, veremos que separa la cáscara y el grano. ¿Hacemos lo mismo para seleccionar lo que nutre nuestro espíritu y cuerpo? Quizás nos ayude a plantearnos:    -¿Qué sentimientos me produce?...

Las Soflamas 25.

25 Enero 2.026   San Ananías  Domingo y sin novedad por aquí. Cumpleaños de Fran. Felicidades mil y que cumplas muchos más. “Las Soflamas 25” ya las tengo en casa dedicadas, podéis venir por ellas.     16 marzo 1.991.-   Escribo en la mesa de Ángel, en su piso de Valencia. Las tracas se suceden sin cesar. Se huele a pólvora. Lina y yo, después de comer, fuimos al parque -cauce seco del río- donde está Gulliver con rampas, toboganes y escaleras para delicia de los críos.    Críos y menos críos, como padres y abuelos, que suben a lo más alto como alpinistas profesionales. Lina y yo hemos subido también hasta arriba, ¿cómo no? entre gente ansiosa de escalar. Luego, abajo, nos sentamos en la terraza de un bar y nos tomamos un biter.    Lo de hoy es ya el colmo de los colmos en la historia de aventuras angelinas. Su madre no podía figurarse lo que le aguardaba en Valencia. Y es que Ángel, como se verá a lo largo y ancho de este diario, u...