El abuelo Amós.
30 agosto 1984.- Aparece el sol a mi derecha. Los periquitos trinan detrás de los cristales. Verano a tope. La tónica general para el recuerdo del verano 84 es la normalidad con nota de sobresaliente. Anoche a las 11 estábamos en la terraza Santiago, Carmen, José María y nosotros. El padre se bajaba a dormir. Los pequeños se recogían. ¿De dónde? ¿Cómo se divierten? Te cuento: Miguel con Javi y Guillermo, piscina, bici, juegos todo el día. Lina con María de Los Ángeles y María Elena, llevan entre manos una función que ensayan mañana y tarde. Ángel en solitario con el inglés. Pascual Jesús con el deporte, baños, pesas, carreras… Francisco Amós con el piano. Mamá con todos. Abuelo con sus achaques. Pero no lo pasa mal. Y yo con mi diario y con la máquina de escribir. Si no ocurre nada, mañana iré con el padre a la Pinosa....