Las Soflamas 25.
25 Enero 2.026 San Ananías Domingo y sin novedad por aquí.
Cumpleaños de Fran. Felicidades mil y que cumplas muchos más.
“Las Soflamas 25” ya las tengo en casa dedicadas, podéis venir por ellas.
16 marzo 1.991.- Escribo en la mesa de Ángel, en su piso de Valencia. Las tracas se suceden sin cesar. Se huele a pólvora. Lina y yo, después de comer, fuimos al parque -cauce seco del río- donde está Gulliver con rampas, toboganes y escaleras para delicia de los críos.
Críos y menos críos, como padres y abuelos, que suben a lo más alto como alpinistas profesionales. Lina y yo hemos subido también hasta arriba, ¿cómo no? entre gente ansiosa de escalar. Luego, abajo, nos sentamos en la terraza de un bar y nos tomamos un biter.
Lo de hoy es ya el colmo de los colmos en la historia de aventuras angelinas. Su madre no podía figurarse lo que le aguardaba en Valencia. Y es que Ángel, como se verá a lo largo y ancho de este diario, unas veces por unas cosas y otras por otras, no acaba con las sorpresas.
Con su madre sí acabará un día, porque ella es así y no entiende que se pueda ser de otro modo. Podría muy bien ser la protagonista de una versión del Quijote del siglo XX luchando contra los elementos. Ella no puede, pero luchará hasta el final.
¿Cómo es posible, se dice, estando yo aquí? Pero sus fuerzas son limitadas. Es una lucha desigual e imposible. ¿Tú crees que una persona sola puede detener el curso de un río? Es la imagen más real que se me ofrece sí quiero comparar a mamá con el nuevo sistema de vida.
No es malo, es distinto. ¿Se dará cuenta de eso mamá? Es, quizás, mejor, pero diferente a los esquemas tradicionales, convencionales, de hace solo unos años. Los jóvenes tienen unos valores y no es justo querer que sean como los que nosotros tuvimos.
¿Pero, qué ha pasado hoy con Ángel para semejante preámbulo? Pues que hemos llegado al piso que tiene alquilado y como si no dijera nada nos ha soltado: “Mi amiga Susy se está duchando. Vino el jueves a pasar aquí unos días conmigo y a conocer las fallas”.
¡Cómo! ¿Quién es Susy? ¿Con quién ha venido? Mamá no digería la noticia.
Es una amiga de Vigo. ¿Qué tiene de particular?, respondió él.
La tormenta se iba cociendo en los rincones cerebrales de mamá.
Esta fresea se va ahora mismo de esta casa, sigue hablando consigo misma. Pero, ¿cómo es posible, habrase visto fresca semejante? Cuando comimos llegó Miguel Ángel, compañero de piso, con otra amiga, que venía también a pasar allí las fiestas falleras.
Mamá no comprende que unas jóvenes vengan solas a pasar unos días con sus amigos en su casa. Es que no lo comprende, por mucho que quiera desbordar sus esquemas mentales.
Francisco Tomás Ortuño
Un sultán soñó que había perdido todos los dientes. Al despertarse mandó llamar a un sabio para que interpretase el sueño que había tenido.
¡Qué desgracia, mi señor, cada diente caído representa la pérdida de un pariente de vuestra majestad!, dijo el sabio.
¡Qué insolencia! ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí! Que le den 100 latigazos, gritó enfurecido el sultán .
Después ordenó que le trajeran a otro sabio y le contó lo que había soñado. Este, después de escuchar también al sultán con atención le dijo: “Excelso señor, gran felicidad os ha sido reservada”.
El sueño significa que sobreviviréis a todos vuestros parientes. Se iluminó el semblante del sultán con una gran sonrisa y ordenó que le dieran 100 monedas de oro.
Cuando salía de Palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado: “No es posible, la interpretación del sueño es la misma que hizo el primer sabio. No entiendo por qué a él le pagó con 100 latigazos y a ti con 100 monedas de oro”.
Asombrado el cortesano ante la reacción que había visto en el sultán, insiste: siendo la interpretación del sueño la misma que hizo el primer sabio, no entiendo por qué a él le pago con 100 latigazos y a ti sin embargo con 100 monedas de oro.
El sabio respondió: “Amigo mío, todo depende de la forma en la que se dice”. Uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender a comunicarse.
De la comunicación depende muchas veces la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra. La verdad puede compararse con una piedra preciosa:
Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la preparamos en un delgado envoltorio y la ofrecemos con ternura, ciertamente será aceptada.
La forma en que nos comuniquemos con otros y con nosotros mismos determina la calidad de nuestra vida.
Francisco Tomás Ortuño
GENTILICIOS CURIOSOS:
Si ha viajado mucho o conoce a personas de muy diversos lugares quizás ya conozca los siguientes gentilicios. Los hay confusos, obvios y curiosos:
Astigitano, natural de Écija, municipio sevillano. Se mantiene desde que la localidad se llamaba Astigi.
Guasino, originario de Guasa (Huesca)
Virgitano, es el gentilicio de Berja, municipio de Almería, cuyo nombre proviene del nombre de la localidad en latín, Virgis.
Sexitano, natural de Almuñécar (Granada)
Gatos, es conocido así a los habitantes de Madrid. Según cuenta la leyenda por trepar los conquistadores castellanos como gatos los muros de la ciudad. Más utilizado es madrileños, claro.
Conejero, natural de Villaconejos, municipio y localidad muy conocida por la cantidad de sus conejos. También se usaba este gentilicio hace tiempo para referirse a las personas naturales de Lanzarote, pues la isla acoge muchos ejemplares del animal. Actualmente se dice Lanzaroteños.
Rabasa, gentilicio de Lucena del Cid, en Castellón. También se dice lucenense.
Francisco Tomás Ortuño.
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