Yo anoche no cené.
20 septiembre 2026 Santos; Andrés Kim, Pablo Chong, Dorimedonte, Eustaquio, Hipasio, Asiano, Lorenzo…
San José María Yermo y Parres (1651 – 1904) mexicano, es el fundador de las Siervas del Sagrado Corazón de Jesús y de los pobres. Su celo apostólico le llevó a crear un Centro, donde los huérfanos, los ancianos y los necesitados pudieron encontrar alojamiento, comida y el alimento espiritual eucarístico.
Francisco Tomás Ortuño
Murcia, domingo, sin novedad en casa ni en la familia, gracias a Dios.
PIENSA: -El Señor sostiene mi vida.
-Los infinitos héroes desconocidos, valen tanto como los héroes más grandes de la historia.
-Escribe en la arena las faltas de tu amigo.
6 agosto 1986, día veraniego otra vez, la calma ha renacido en el monte. Los vecinos de abajo, con la piscina llena se bañan mañana y tarde. Nosotros esperamos tiempos mejores y aprovechamos lo que tenemos. Yo me he bañado dos días con cuidado, sin soltar la escalera, por no pisar fondo, que tiene un palmo de barro. Esta mañana trajimos cal en terrones y echamos a ver qué pasa. igual se aclara como otros años.
Anoche en el chalet hubo una fiesta de las que se recuerdan. Las invitadas -Mónica, María Ángeles, María Elena, Ana- con Lina y Miguel lo pasaron bomba. Se vistieron de artistas con ropas que encontraron por las arcas y dieron la función anunciada. Unos bailes muy movidos, como los que vemos en la tele, y canciones de moda.
Mónica, sobre todo, se movía como artista consumada; lo mismo Ana y las demás. Daba gusto verlas como si llevaran años actuando en galas verbeneras.
Miguel juega con Lina al ping pong. Se ha logrado que Lina domine la raqueta, hasta el extremo de que le gane a Miguel de vez en cuando. Y esto tiene su mérito cuando a un servidor este verano las derrotas con Miguel se cuentan por partidas. No he conseguido ganarle ni una vez, No sé si esto es motivo de alegrarme o de sentirme fracasado. Pero es que con el ajedrez ocurre lo mismo: partida que echamos me gana. Es el verano de su revelación como jugador de primera.
Y añadimos que Miguel me dice por las tardes las capitales de todas las naciones del mundo. Concluimos que Miguel está en la línea recta hacia su madurez personal.
Mamá limpia cristales. Es su vida un quehacer constante, un no parar como una máquina de rendimiento óptimo. No puede estar parada. El clima de Santa Ana le prueba, hasta el extremo de sentirse como en sus mejores años. Ni dolor de cabeza, ni depresiones, ni cansancios. En cambio, Santa Pola la deprime.
Un día es suficiente para acabar con ella. Su desplome es fulminante. El sol de la playa, la arena, la gente, no le van ni poco ni mucho. El día que estuvimos con José María y Juana lo recuerda con desencanto.
Francisco Tomás Ortuño
7 agosto 1986, jueves, Pascual acaba de irse a la fábrica de su tío. Pascuala prepara la casa. Los demás duermen. Hoy es el día que esperamos para ir al notario con el asunto “casa”.
Iremos y volveremos sin casa y con cuatro chavos para gastar. Desde arriba, los abuelos estarán mirando nuestras intenciones. Sabrán que les estamos reconocidos y que en la venta no hay mal recuerdo para ellos.
Ayer estuve allí. Ya quedan pocos viajes. La casa, desamueblada, está como sin vida o sin alma. La bodega, esperando al sepulturero. Las habitaciones lo mismo.
Recogí unas cajas con libros y cartas. Por la noche, con mis hijos, repasamos escritos de Maricastañas, y vimos fotos que ni yo mismo recordaba.
Ana leyó el cuento de Timotea y me pidió llevárselo. Ana ha cambiado un montón, y de niña ha pasado a mujer sin darme cuenta. La encuentro ya madura y con fuerte personalidad.
Recitó poesías de su hermano Mariano. ¡La vida tiene cada sorpresa! Mira por dónde Mariano escribe también poesías. Quién iba a decirme que aquel mocoso que no quería ir a la escuela ni suelto ni atado nos saldría poeta.
Sus poesías son gritos desesperados de un alma que ve la luz, desgarros y sufrimientos de un hombre que se confiesa en voz alta. Y es que cada uno es una semilla que debemos respetar hasta el fin, sin violencias ni desesperos. Ni los que parecen son más, ni los que se retrasan son menos. Cada cual es distinto, con tiempos propios y características particulares.
Entre los papeles que quiero repasar antes de tirar al cubo de la basura vi una carta del abuelo de su puño y letra, de fecha 1941. Le escribiá al tío Jesús Loncán de Elche de la Sierra. Le decía entre otras cosas que su hijo Paco ya leía y escribía “como no se puede figurar”. Ilusiones de padre.
Yo habia estado antes allí con mi madre, por lo que ellos ya me conocían. Sería al terminar la guerra cuando fuimos a visitar a los tíos de Elche, de donde traje recuerdos, que todavía conservo, con instrumentos de música, plaza grande junto a la casa, bodega bajo tierra…
Contaba la yaya que a la llegada a Elche, me dormí, rendido por el cansancio. Y que al día siguiente, lo primero que dije delante de todos -yo tenía 6 años- fue: “Yo anoche no cené”, a lo que todos respondieron con risas y con órdenes de prepararme un suculento desayuno.
Francisco Tomás Ortuño
Comentarios
Publicar un comentario