Admirose un portugués.
18 febrero 2026 San Eladio Miércoles de Ceniza, temprano y sin novedad en casa ni en sus moradores, gracias a Dios y a cuantos cuidan de nosotros.
MIÉRCOLES DE CENIZA:
“No echar en saco roto la gracia de Dios”. Tal vez en eso consista finalmente la conversión a la que nos invita con insistencia la Cuaresma un año tras otro.
Dios se nos da sin cesar, pero ¡cuánto nos cuesta conservar la memoria de su acción! ¡Qué fácilmente olvidamos con el paso del tiempo que el señor ha estado grande con nosotros!
Porque tenemos la memoria frágil, la iglesia nos regala una vez más un tiempo largo dedicado a recordar, a pasar nuevamente por el corazón- la obra de Dios y su oferta fundamental: “Convertíos a mí de todo corazón”.
El Señor nos llama a volver a orientar radicalmente nuestra vida hacia él, a dejar que la luz de su verdad pues penetre en los rincones más profundos de nuevo las tinieblas y a permitir que el bálsamo de su misericordia restañe la herida que nos separa de él y de la fraternidad.
Más que un camino de esfuerzo y de cambio moral, que nos conduciría a practicar la justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos, la Cuaresma es una llamada a decir que emerjan nuestros deseos más auténticos, y a permitir que se traduzca en obras de amor.
Francisco Tomás Ortuño
10 junio en 1991.- Lunes otra vez, en la terraza, a las 9 de la tarde-noche, oyendo golondrinas. El viento mueve la ropa puesta a secar, pero no molesta.
¿Qué hay sobre ayer a esta misma hora? Que Ángel ha venido de Valencia, que Francis vendrá a dormir, el curso se va a pasos largos. Cuando llega junio parece que a todos les pica el colegio como una prenda de abrigo.
¿Pasa lo mismo con el Centro de Profesores? Lo mismo. Estos días se vive de una forma poco seria: unos no van; otros se pierden, y así.
Yo sigo con horario de mañana y tarde, pero ante tamaña desbandada tengo que seguir el juego y a las siete estoy en casa, si no es antes.
Mamá no va por las tardes. Por las mañanas no sé a qué va, si no hay alumnos. Irá a hacer la “zalá” como decía la Yaya Lina. Va a que la vean y ya ha cumplido.
A mi izquierda quedan las máquinas de los ascensores. Es otro ruido desde mi atalaya que puedo seguir el movimiento de la comunidad: el ascensor es un alcahuete. Alguien monta, alguien baja. Un delator. Los ruidos de la ciudad semejan el mar.
Los Lakers -no sé cómo se escribe- equipo americano de baloncesto, ha sido derrotado por los bugs -¿se escribe así?- Miguel y Pascual siguen con interés estos encuentros televisados.
Enormes negros se cuelgan del aro y cuelan la bola desde medio campo. Miguel y Pascual tienen muchos puntos en común; forman como un equipo en la familia. Angel, Francis y Lina forman otro equipo.
Esta noche nos reunimos todos. Este lujo familiar ya no es frecuente. A la vuelta de unos años aún será más raro el estar todos juntos.
Lo que más deseo es que siempre sientan profunda alegría de verse y de estar juntos. Los hermanos que se quieren no están nunca solo.s
Francisco Tomás Ortuño
12 julio 1980.- Sábado, cielo despejado, viento en calma, algo fresquito. Las doce del mediodía. Mamá et moi hemos dado una vuelta por el pueblo. vimos a los padres, compramos provisiones.
Ahora Pascual Jesús juega el balón con sus amigos Poveda y Alfaro que han subido con sus bicis. Francis posa para mamá de payaset.e Angel Inocencio y Miguel juegan con sus amigos por el monte a dispararse con un palo que hace de pistola y a coger prisioneros.
Lina mira los hamsters en la cocina. Luego estará con María Elena o con María de Los Ángeles que están aquí de temporada. La vida hoy está tranquila como el viento, el pueblo dormido.
La gente disfruta con el descanso, con el silencio, con la paz. La gente de mi pueblo, la gente de los pueblos, es feliz. En España hay grupos reducidos, pagados tal vez, que quieren el desorden, que tiran bombas en las playas, que gritan y hasta matan. Son los menos.
España, tenemos que convencernos, es como un pueblo: tranquila, rural, de Zarzuela. Si, de Zarzuela es el espíritu de nuestra raza, de nuestra patria: sencillo, feliz en su incultura.
Querer otra cosa es no conocer la realidad. Querer que España sea como Francia, Suecia o Rusia es forzar su marcha, es romper sus nervios.
España es como es, y los que hemos nacido en ella lo sabemos. Querer ser otra cosa es ir contra nosotros, contracorriente. Hoy andamos un tanto despistados los españoles.
Creo que muchos no saben lo que hacen, ni por qué lo hacen, ni donde se encuentran ni lo que quieren ni a dónde van. Hoy se vive con el mareo de quien sale de una noria de feria. Una pausa. un descanso. vendría bien a la vida de los españoles.
Francisco Tomás Ortuño
23 marzo 2 1009.- Un tal Zamenhof: Lunes, Murcia, a las 10 y solo en este momento. Mamá ha salido y Lina salió; yo saldré luego. Tres tiempos del mismo verbo que expresan lo que quiero decir.
Ha salido: pretérito perfecto, expresa una acción reciente; salió: pretérito indefinido, acción pasada, sin precisar cuándo; saldré: futuro imperfecto, que indica que no es todavía pero que va a tener lugar.
Un extranjero dudaría lo suyo cuando quisiera decir lo que yo digo con tanta facilidad y sin pensarlo. Es la mente la que organiza el lenguaje y expresa correctamente nuestro pensamiento.
Una maravilla más grande que todas las maravillas del universo mundo, las formas verbales ha salido, salió y saldré. Añado que he tenido en cuenta la persona, el número, la voz.
O sea, los accidentes gramaticales del verbo, veré lo asombroso que resulta expresarme con esta habilidad.
Por delante de la expresión va el pensamiento, que se ordena correctamente según normas que aprendimos y que siguen todos los que hablan la misma lengua. No reparamos lo suficiente en ese milagro del lenguaje.
¿Y? por qué no usamos todos una misma lengua y menos complicaciones habría? En 1887, un tal Zamenhof lo pensó así y propuso hablar todos en esperanto o lengua universal.
Pero, por lo visto, no es tan fácil aceptar la lengua de otro y dejar la propia. Que se lo pregunten a los catalanes, sin ir más lejos, o a los gallegos o a los vascos.
Si todos los que nacen en España, en China, en Brasil o en Rusia, aprenden ese “Esperanto” no habría problemas para entendernos en el Mundo.
“Darle a la lengua” es hablar mucho.
“Malas lenguas” se dice de los que murmuran o calumnian.
“Andar en lenguas” es el objeto de habladurías.
“Irsele a uno la lengua” es decir lo que no debía.
“Morderse la lengua” es contenerse para no hablar.
“Lengua viperina” lengua que hace daño.
“Ligero de lengua” decir lo primero que se le viene a la boca.
“Tirar de la lengua” es provocar a uno para que hable.
Y muchas más expresiones que solo se aprenden con el uso.
Mi nieta Sofía cuando sea mayor será bilingüe: hablará español y hablará ruso. Y es que nada como aprender la lengua de los padres. El otro día oí que Lena su madre, le decía en ruso que cerrará la puerta y ella con un añito y unos meses fue a cerrarla.
Igual entenderá el ruso que el español, cosa que no haría si no fuera rusa su madre y español su padre. En el Centro de Profesores tuve a un compañero que se casó con una chica francesa. A la niña que tuvieron le hablaban en español y en francés.
Cuando me encontré con Alfonso, varios años después, le pregunté por su hija y me dijo que para ella era igual hablar el español nuestro que la lengua de Moliere.
¡Qué suerte! Uno queriendo saber dos lenguas, y a pesar de la escuela de idiomas y un título si quieres expresarte en esa lengua no sabes bien y si oyes una conversación te quedas sin saber qué están diciendo.
Hay que organizar la mente pronto para hablar bien una lengua. Si te descuidas, ya es tarde. Recuerdo una poesía al respecto:
“Admirose uu portugués
al ver que en su tierna infancia
todos los niños en Francia
sabían hablar francés…"
Francisco Tomás Ortuño
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