La casa ya no es nuestra.

21 septiembre 2026  Santos: Mateo, Jonás, Pánfilo, Gerulfo, Cástor, Landelino, Ifigenia, Melecio, Isacio…

   San Jonás: Es uno de los profetas menores del Antiguo Testamento. Jonás experim enta la paciencia y la bondad divinas, a través de un salvífico y lacerante camino de conversión. Posteriormente le permite hacerse signo de Cristo muerto y resucitado, como propone también la iconografía cristiana.

                        Francisco Tomás Ortuño


   Murcia, lunes, las ocho y sin novedad en casa, gracias a Dios.


   TIEMPO DE PENSAR: - Dichoso el pueblo cuyo Dios es el Señor.

   -La ignorancia es pasajera, el conocimiento es perdurable.

   -Para saber algo, no basta con haberlo aprendido.  Séneca

 

   ¿QUÉ LE DICE?

   ¿Qué le dice una piedra a otra piedra? Eres muy dura de roer.

   ¿Qué le dice un cable a otro cable? Somos intocables.

   ¿Qué le dice el cero al 8? Bonito cinturón.

   ¿Qué le dice un sombrero a otro? Estoy hasta el gorro.

   ¿Qué le dice la escoba a la aspiradora? Tú sí que tienes enchufe.

   ¿Qué le dice un techo a otro techo? Techo de menos.

   ¿Qué le dice un pollo a otro pollo? Yo te apoyo.

  

   ¿LO SABIAS? El sol es una estrella. Es la más cercana a la tierra y la más importante para el desarrollo de la vida. Aporta luz y calor, permitiendo que las plantas hagan el proceso de la fotosíntesis.

   En las personas la vitamina D favorece el crecimiento de unos huesos sanos y fuertes. ¿Estar moreno es una moda? No siempre ha sido así, ni lo es hoy en otras culturas, como la asiática.

   A lo largo de la mayor parte de la historia, tener la piel muy blanca era símbolo de distinción entre las clases altas, la aristocracia y las familias reales. De ahí nace el término sangre azul. Al tener la piel tan pálida, ésta dejaba ver las venas azules.

   La primera crema de protección solar surgió a partir de la Segunda Guerra mundial. Los soldados en el Pacífico sufrían quemaduras con largas jornadas expuestos al sol.

   En 1944 el farmacéutico Benjamín Green descubrió que la parafina    creaba una fina capa que, aplicada sobre la piel, evitaba que los rayos ultravioletas la traspasase.

    Y la farmacéutica Merk adquirió la patente y a comienzos de los años 50 comercializó con éxito la crema que ayudaba a poner moreno y protegía del Sol bajo el nombre comercial de Copertone.

                            Francisco Tomás Ortuño


   8 agosto 1986, desde ayer -quede la fecha grabada como recuerdo- la casa de los padres ya no es nuestra. La dimos al mejor postor.” Se vende, razón teléfono 781167” decía el cartel.

   Y un jumillano, afincado en Barcelona, se la quedó. Hoy ya no es nuestra la casa con todos sus recuerdos dentro: bodega, corral, amasador tinajero, cocina…

   Un escrito ante notario, un dinero a cambio, y para ti toda, para ti todo. El que compra la casa no puede sentir intimidades como nosotros. ¿Cómo es posible que huela para él igual cada rincón?

   Con los ojos cerrados uno podría decir: estoy en la despensa,  en la  escalera o en la habiación. No es lo mismo, claro. Para quien compra, obra vieja que hay que demoler. Para nosotros, nuestra vida, que dejamos con honda tristeza.

                               Francisco Tomás Ortuño


   Anoche fuimos al polideportivo a ver jugar a Pascual con el equipo ”Don Pedro” en semifinales de feria. El primer tanto vino muy tarde, cuando todo hacía pensar en la prórroga.

   Y fueron ellos, los de su equipo, los que marcaron. Apoteósico. Cuántos abrazos y saltos de alegría. Pero pronto, el árbitro -no diré el señor de negro, como es habitual, porque vestía de blanco- decretó un penalti, que fue transformado.

   El encanto se tornó amargura y nerviosismo en los compañeros de Pascual. Se llega al final con el empate. En la continuación, los jugadores de la Asunción se impusieron a los de don Pedro con otros dos goles de buena factura.

   Resultado justo para mí. Los verdiblancos se mostraron cansados y poco resolutivos a la hora de tirar a puerta, mientras que el equipo azul atacó con más garra, con más coraje.

                             Francisco Tomás Ortuño.

 

Ana y Lina se despidieron ayer tarde. Al acto Mónica, María Elena y su hermana hicieron su función con trajes de época. Y Pascuala, yo, Miguel Y Juan Francisco en la terraza de cemento.

   Juan Fran y Miguel sentados en el Banco verde de la cocina, se lo pasaron a lo grande con risas y cuchicheos constantes. “Las chicas G” como se dieron en llamar, cantaron y bailaron con gran maestría y soltura.

   Fue un rato feliz. Luego las despedidas y promesas de volver pronto. El tío Amós se perdió por el Prado.  Amós es generoso por naturaleza. Dije una vez que su filosofía era hacer bien a los demás.

   Ayer nos dejó sobre la mesa un queso descomunal. Querría  pagar la estancia de sus hijas.  Amós es así. Claro que puede serlo con ingresos tan fabulosos que tiene: Paco unas 100.000, Amós otras 100.000, yo otras 100.000, el supermercado, más. Hombre, así cualquiera.

                             Francisco Tomás Ortuño

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