Rebullicio de fiesta.

30 Agosto 2026  Santos: Ntra. Sra del Mar, Adaucto, Margaria, Pammaquio, Agilo, Bononio, Fiacrio, Fantino, Mª de la Cruz, Mª de los Ángeles…

   Santos Félix y Adaucto.- Felix, presbítero romano, fue arrestado por seguir a Cristo en tiempos de Diocleciano y comminado a adorar a los dioses romanos sopló contra las estatuas y estas se derrumbaron.

    Cuando Félix era conducido para ser decapitado, Adaucto, testigo de los hechos, confesó su fe y compartió su martirio.

                                      Francisco Tomás Ortuño


   Murcia, domingo, seguimos sin novedad, gracias a Dios.

   PARA PENSAR:

   -Si tuviésemos suficiente voluntad, casi siempre tendríamos medios suficientes.  R. Foucault

  - La sabiduría consiste no solo en ver lo que tienes ante ti, sino en prever lo que va a venir. Terencio

  - Estoy convencido de que la mitad de lo que separa a los emprendedores exitosos de los que no triunfan, es la perseverancia. S. Jobs

 

     Mateo 16,  21-27 “si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo”. La tentación está siempre presente en nuestra vida. Por eso es importante aprender a discernir los “espíritus” para distinguir incluso en aquello que tiene apariencia de bien, ciertas señales, e intentan desviarnos del camino hacia Dios.

   En el seno de su humanidad verdadera, Jesús también se ve obligado con la tentación desde el principio hasta el final. Quizás en el templo de Jerusalén, cuando tenía 12 años y se quedó entre los doctores, Jesús experimentase por primera vez la atracción por una forma de mesianismo que no era aquella que el Padre soñaba para él.

     Más tarde, el tentador irá a buscarle al desierto, y al final de su vida se dejará oír en las voces de quienes le increpan:  “Que baje de la Cruz y creeremos en él”.

     En el Evangelio de hoy, la tentación se esconde en las buenas intenciones de Pedro. La respuesta de Jesús es tajante: “Con el mal espíritu no caben componendas”.  Aquí tenemos una buena estrategia para afrontar nuestra batalla cotidiana contra la tentación, que, aunque no pueda ser evitada sí puede ser vencida.

                                       Francisco Tomás Ortuño.


   18 junio 1994.- Resaca futbolera. ¡Qué desastre de selección! Tanto para tan poco. Y es que el fútbol hoy no marcha. Y sus muchachos se dan unas vacaciones en Estados Unidos, con saunas y hoteles de 15 estrellas y ahí acaba todo.

   ¡Mira que empatar con Corea! ¿Qué va a pasar con Alemania, su próximo contrincante? Media España viendo el partido a las 3:00 h de la madrugada para ir a dormir decepcionados con el mal humor en los huesos.

   Los coreanos del sur parecen chinos. Once chinitos menudos, con ojos rasgados y nariz chata, corriendo tras el balón. Un espectáculo de risa, si no fuera que corren como demonios y llegan a puerta con facilidad.

   En las gradas del estadio, miles de coreanos les aplaudían a rabiar. A mí me gustaría saber, solo por curiosidad, si estos orientales se han preparado con tanto regalo, con tanto mimo, como los nuestros.

   Pienso que no. Y es que, a lo mejor por eso, saltan al campo y corren tras el balón como el galgo tras la liebre. Siempre el mucho bienestar lleva a la molicia. Los críos que lo tienen todo, se vuelven caprichosos.

   Los más destacado genios tuvieron casi siempre unos principios peliagudos. Y eso puede ocurrirles a nuestros jugadores: que tan bien se les trata que se duermen a la primera carrera o no se arriesgan con el contrario.

   En fin, a esperar otro partido. Con la resaca de la mala noche, los ánimos están bajo mínimos o poco proclives a ver las cosas con serenidad.

                                        Francisco Tomás Ortuño.


   1 abril 1991.- Lunes precioso, con sol y sin viento. En Murcia comienzan las fiestas de Primavera, los Bandos de la Huerta, las Carrozas, las Barracas y los chiringuitos.

   Pero en los pueblos, donde solo hay procesiones, les servirá de mosqueo. Dirán con razón que a la vejez viruelas. Aunque, como alguien dijo ayer, mejor o peor, a trancas y barrancas, todas las procesiones salieron.

   Nosotros ayer, Pascual, Toñi, mamá y un servidor, vimos la procesión del Resucitado en Jumilla. Amenazas, nublados, vientos… pero al final procesión y caramelos.

   Joaquín, mi cuñado, decía: “Aprovechemos este corte para comernos una empanada”. Y entrábamos casa de su suegro.

   Luego nos reunimos los cuatro hermanos casa de José María y comimos más empanadas y bebimos cerveza. ¡Cómo gozaba Juana poniendo aperitivos en la mesa”. Después en Santa Ana hubo que comer de nuevo.

   Así, picando aquí y allá, cumplimos con el sagrado deber de la comida. Amós andaba un tanto mohíno por lo ocurrido a su coche. En el camino se le paró y tuvo que andar de grúas y autobús para llegar.  

   Bueno, hermano, que todo lo malo que venga sea eso y felicidades por el Santo. Tú eres listo y lo comprendes: hay cosas en la vida que molestan, pero  hay que verlas en su justo valor.

    Quienes se hunden por nimiedades no van a ninguna parte. Este pensamiento me ha salido en verso y todo. Y es que, como ando con Sancho Panza de amigo, “quien a  buen árbol se arrima, buena sombra le cobija”.

                                          Francisco Tomás Ortuño


    2 de Abril de 1991, martes, y no de carnaval, aunque lo parezca. Murcia anda hoy vestida de zaragüelles y chalecos. Mi proveedor de pipas me ha dicho: “Voy a cerrar el puesto que ya estoy harto de ver calzoncillos”.

    El malecón está lleno, materialmente repleto de grupos comiendo por el césped. Por Platería no se puede andar. La Catedral, con sus puertas abiertas,  es un hormiguero de gente.

   Por Santo Domingo y por la plaza del Romea, bares improvisados en las aceras, sirven jarras de cerveza y morcillas como puños.

   Pascual y Toñi salieron vestidos de huertanos; Miguel igual, se fue con sus calzones blancos y su chaleco. Y Ángel con su faja, su blusa y esparteñas.  Y Lina, la más bella flor de Murcia, con zagalejo y un mantón bordado, se esfumó con María Dolores y Fuensanta.

    ¡Pero qué rebullicio de fiesta! Como una romería en la misma capital:  vendiendo pipas, caramelos, collares, pendientes, bocadillos…

   Una bacanal es hoy Murcia. Vale la pena conocer esta fiesta murciana. Aunque solo sea paseando entre multitudes de blusas y zaragüelles.

                                Francisco Tomás Ortuño.


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