Herencias.
24 Agosto 2026 Santos: Bartolomé, Tación, Jorge, Audelo, Emilia…
Bartolomé es uno de los Doce. Se le recuerda en las listas de los evangelios sinópticos, siempre junto a Felipe. En los Hechos, en cambio, se le asocia a Mateo. Juan le suele identificar con Natanael, que hace una importante confesión de fe y es testigo de una aparición del Resucitado. La tradición supone que murió desollado.
Murcia otra vez. Ayer volvimos con Lina, ayudados de Francis y Sofía. Todo acaba. Lo bueno y lo malo. Ahora nueva temporada con la feria de Murcia y festejos para empezar.
Pensaba ayer que los 93 y 89 van siendo años de pensar en despedidas. Lo que tenemos para los cinco hijos: casa de Federico Balart, casa de Tórtola, casa de Santana, Pinosa, cien mil euros en bancos, va a ser vuestro.
No es fácil el reparto. Ayudadme vosotros y decidme lo que os gustaría más recibir. Será un paso necesario para evitar discusiones luego.
Yo pensaba que puede ser: casa F. Balart con Bajo, Cochera y libros, para Lina; casa Tórtola, se vende y a repartir sin Lina; casa Santana y su piscina, para todos, por meses, años o veramos; Pinosa, venta y reparto, sin Lina. Bancos: reparto, sin Lina.
23 junio 1987, temprano. Pascual Jesús está en el baño. Se examina de Selectividad a las 8, en la Universidad. Esta prueba es algo así como el Examen de Estado cuando yo estudiaba.
Como una reválida de los cursos de bachillerato. La Selectividad permite seguir estudios superiores. El recuerdo me lleva a aquellos años de San Francisco a finales de los 40.
Éramos 15 compañeros en séptimo curso: Simón, Sebastián, Antonio, Adrián, Martín… Menos Antonio y yo, todos daban clases particulares de Examen de Estado, con los Profesores del Colegio.
Antonio y yo nos quedábamos en el Salón de Estudio cuando los demás entraban a estas clases. El día de la prueba, don Sebastián Cutillas, uno de los Profesores de San Francisco, fue con el grupo a Murcia.
Antonio y yo, fuimos aparte. El examen escrito luego lo aprobamos solo Antonio, Sebastián y yo. Bromas del Señor, por lo visto. En el oral, solo aprobamos dos. Antonio quedó también en la cuneta.
Pascual se examina dentro de una hora. Su examen es como aquel examen de Estado de los años 50. Que tengas suerte, hijo.
Me voy -acaba de decir. Son las 7:45 h. Suerte, hijo.
Ángel duerme como un tronco. Es la resaca del domingo, que tuvo que dormir bien poco en Mazarrón. Se fueron 7 amigos el sábado a casa de uno de ellos. Para mí que pasaron la noche en blanco.
Ángel, Nino, Campoy, Juan, Antonio, y otros, forman una peña o piña que lo pasan bien. Unos tocan la guitarra, otros el órgano, otros qué sé yo…
A las 10 vendrá la yaya Isabel con su nieta Sole, que viene a examinarse de solfeo en el conservatorio. Se quedará a cuidar a los nietos los días que mamá y yo estemos por tierras de Portugal.
Viene por fin Amós con nosotros. Pepa no estaba muy decidida. El domingo fuimos a Cartagena a pasar la tarde casa de Amós. Comimos fritillas con chocolate a mogollón. Hablamos de Fátima, del viaje de pasado mañana.
Que sí, que no, que sí, que no. Yo creo que al final será que sí, pero me lo callo. En Cartagena han hecho una playa para minorías. Quiero decir una playa pequeña, familiar, una playa para los cartageneros.
Estuvimos Amós y yo con Miguel, con Lina, con Silvia, con Ana. Nos bañamos todos, menos Amós que sintió frío. La playa de Cartagena es singular. Hay refugios militares cerca que te vigilan.
A dos metros de la arena te cubre el agua, pero la gente se baña y toma el sol. Así pueden decir orgullosos los cartageneros que Cartagena tiene playa.
Francisco Tomás Ortuño.
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