Saber perder.
12 Junio 2026 Santos Basilides, Esquilo, Onofre, Odulfo, Gaspar, Rosa, Paula, León…
San León III: En Roma, en la basílica de San Pedro, San León III, papa, coronó como emperador romano al rey de los francos Carlomagno, y se distinguió por su defensa de la recta fe acerca de la divina dignidad del hijo de Dios. Fue un gran benefactor de las iglesias e instituciones de caridad de Roma.
-Dios que te creo sin, ti no te salvará sin ti.
PIENSA: La alegría de hacer bien está en sembrar, no en recoger. J. Benavente
SIGUE PENSANDO: Junio está dedicado al Sagrado Corazón de Jesús. Desde el siglo XVII promueve esta devoción, basada esencialmente en el amor y la misericordia de Jesús. Los jesuitas han sostenido esta tradición y la han adaptado a los lugares y a los tiempos.
Francisco Tomás Ortuño
17 agosto 1984.- Diego vino a revisar la instalación de luz solar. La energía solar es limpia y económica. La batería se carga sin desembolso alguno. Pero a nosotros algo no nos va bien.
La luz es escasa, el televisor no se ve, las baterías no cargan. Diego Guardiola es el técnico de los paneles, el responsable máximo de la empresa de energía solar.
Le llamé hace unos días. Por fin estuvo a revisar la instalación. Le invitamos a comer. En la mesa llegamos a la conclusión de que nuestros abuelos eran primos.
El abuelo Amós, que estaba con nosotros, haciendo un alarde de memoria, haciendo recuento de sus ascendientes, llegó hasta la Fuente de las Perdices, donde se criaron juntos unos y otros de ambas familias.
Pienso que sería bonito juntarse una vez por lo menos cada año, los parientes próximos de la familia. Por ejemplo, los primos hermanos con sus hijos.
Antes se viajaba menos y hasta se vivía en un lugar. Hoy la vida es de otra forma. Se dispersan unos y otros como hojas que lleva el viento, y cada cual se aisla de los otros, se desentiende y se olvida.
¿Será posible que no sepamos cuántos hijos tiene un primo hermano nuestro? Nuestros padres hermanos y nosotros desconocidos. Y si es así, ¿cómo vamos a saber de sus necesidades o inquietudes?
Sí, sería bueno reunirse cada año los hermanos con los hijos. Sabrían más los unos de los otros, se ayudarían si fuera necesario. Los primos conocerían a sus tíos y los tíos sabrían de sus sobrinos.
Es una pena que vivan tan alejados los que llevan la misma sangre. ¡Cuántas veces consanguíneos nuestros, a los que no conocemos, tienen rasgos físicos o psíquicos iguales a los nuestros por herencia de ascendientes comunes!
La familia de Antonio Valero debe seguir esta norma. El año pasado que yo recuerde y este, se han reunido en el chalé más de 30 personas. Son todos familia muy próximos. Debe ser hermoso vivir así una jornada.
Francisco Amós volvió de su viaje. Ha estado en Zaragoza, en Lérida y en otras provincias. La edad de Francisco Amós es especial. ¿O es él, sin connotaciones de años, el que es distinto?
Observo que se vuelve protestón y despegado. Si se le dice blanco él dice negro; si se le dice que algo es bueno él tiene que decir que es malo. Su madre y yo lo hemos comentado a solas.
Creo que los hijos, a esta edad de los 17 años, sueñan con vivir su vida, con independizarse, con decidir por sí, y los padres sirven de freno, de impedimento.
Su subconsciente se rebela y mira con desdén, hasta con desprecio, desafiante, a quien se lo impide. La lucha de los padres y los hijos debe ser general. A los mayores toca, por su madurez, saber ceder, saber comprender, saber perder.
Francisco Tomás Ortuño
¿Lo sabías? El libro del Apocalipsis es el último libro del Nuevo Testamento. Apocalipsis significa revelación. Y fue escrito por un tal Juan a finales del siglo primero o inicios del siglo segundo, que la tradición identifica como el evangelista. Pero los estudios recientes no lo pueden confirmar.
En el libro del Apocalipsis hay 7 grupos, divididos en subgrupos de 7. 1: 7 cartas a las iglesias; 2: 7 sellos; 3: 7 trompetas; 4: 7 visiones de la Mujer y el combate con el Dragón; 5: 7 copas; 6: 7 cuadros sobre la caída le Babilonia; 7: 7 visiones del fin.
Su lenguaje es muy simbólico y enigmático. Sobresalen los números y los colores. El 1 y el 3 simbolizan a Dios o la perfección el 4 la Creación (por los cuatro elementos agua, aire, fuego y tierra); el 6 la imperfección; el 666 (3 veces 6) representa la imperfección total); el 7, la perfección; el 12, el pueblo de Dios; el 1.000 cantidad enorme;. los 144.000 del capítulo 14, representan a toda la humanidad, un número incontable.
En cuanto a los colores el blanco simboliza victoria y pureza; el negro, desgracia y miseria; el rojo, pasión y violencia; el verde o amarillo, muerte; y el púrpura, desenfreno.
Francisco Tomás Ortuño
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