Nuestro secreto.
16 Junio 2026 Santos Quirico, Ferreol, Ferucio, Áureo, Justina, Similiano, Ticón, Aureliano, Lugarda…
Beato Antonio Constante Auriel: En el puerto de Rochefort, en Francia, el beato Antonio Constante Auriel, presbítero y mártir, fue vicario parroquial en Cahors durante la Revolución francesa (1789). Por su condición de sacerdote fue encarcelado en una vieja nave, donde contagiado de una fatal enfermedad, murió mientras prestaba ayuda a sus compañeros.
-Al que todo lo pierde, le queda Dios todavía-,
Del año: 167 días pasados por 198 sin pasar. El Sol salió a las 6´44 y se esconderá a las 21´47. La Luna salió a las 7´45 y se irá a las 23´40. Cuarto creciente el 21 en Libra.
Murcia, martes, sin cambios de salud en casa, gracias a Dios.
PIENSA: Imagina cuánto más felices seríamos, cuánta libertad tendríamos para ser nosotros mismos, si no tuviéramos el peso de las expectativas de género. Ch.N.
SIGUE PENSANDO: Para hacer la paz, se debe ser un líder sin intereses. Para hacer la paz, uno debe comprometerse. B B.
PIENSA MÁS: La única manera de soportar un vicio es huir de él. Fenelón.
Lo he pensado. 20 agosto 1984. Lunes, cielo sin nubes, los vecinos han madrugado. Sus risas llegan hasta aquí. Sobre todo, las risas de Juan. Juan es el animador oficial de la familia.
Si vienen de fuera otras personas, Juan es imprescindible. Si van a alguna parte, Juan debe ir. Es pieza clave.
Fulgencio es comparsa. Antonio, siempre formal, en su papel de cabeza. Creo que se complementan. Por eso tienen que venir juntos cada verano, los 3 forman un grupo bien conjuntado.
Anoche, bien tarde, los gritos, las risas y las tracas no me dejaban dormir. ¿Se verían unos en la obligación, como anfitriones, de hacer reír, y los otros, como invitados, a responder?
¿Pensarían los unos que la ocasión era de acostarse tarde y los otros que de seguir levantados porque no dijeran? ¿Serían papeles montados así cerebralmente pero no sentimentalmente?
Esta mañana he dicho a Pascuala: Hay dos formas de gozar, una ruidosa y silenciosa otra. Ella me ha respondido: o exterior e interior. Vienen a decir lo mismo.
Pero con matices. La de nuestros amigos es exterior o ruidosa. Lo importante es que sea sincera, que salga de dentro. Si es fingida la alegría, todo queda en humo.
Creo, por lo que he oído decir, que se marchan esta tarde. Luego, en el recuerdo llevarán esos momentos para contar. La vida seguirá, como dice la canción. Ofrecerá su realidad cruda de nuevo, y todo habrá quedado atrás, pura anécdota como un chascarrillo que se oye de paso.
Ángel anoche me intrigó. Te quiero decir una cosa, me dijo cuando escuchábamos la lección de inglés.
Dime lo que sea, le contesté.
Ahora, siguió. Ese ahora se fue alargando. Quizás no sabía como decírmelo.
Bueno, luego te lo diré. Llegó a intrigarme.
Pero es bueno o malo, le dije.
Muy bueno, replicó. Quedé más tranquilo. Por fin, en la cocina, sentados en un banco, casi a oscuras, cerca el uno del otro, como en confesión, me dijo su secreto.
Yo no lo esperaba, ni poco ni mucho. Me hice el distraído, como restándole importancia. Solo le dije: “Eso es muy bueno, Ángel”. Quedó tranquilo y yo me fui tranquilizando.
Le has quitado el sitio a Francisco Amós, seguí luego.
O él a mi, respondió pronto.
Antes de salir, lo retuve aún para decirle: “Eso que me has dicho no se lo digas a nadie más. Será nuestro secreto. Tú, madura la idea, y cuando pasen unos años, me lo repites o me dices que no era cierto”.
Salió despacio. Antes de cruzar la puerta, volvió la cabeza y dijo: “Ya lo he pensado bien”.
MI BARBA:
No sé si he dicho antes que me he dejado la barba. Desde que dejé el Colegio en junio llevo barba. Los primeros días en Murcia no salía de casa. Me daba vergüenza presentarme así en ninguna parte.
Temía que me vieran los amigos. La barba en los primeros días no parece barba. Más bien poco aseo, descuido.
En tal estado de incipiente crecimiento, fui con Pascual Jesús a la Cruz Roja a la revisión médica para sacar su carnet de conducir motocicletas.
El médico que nos atendía me dijo: ¿Se está dejando usted la barba?
-¿A usted qué le parece?, le respondí.
-Pues que debe afeitarse, porque le sienta peor que a un Cristo dos pistolas.
Lo del Cristo me hizo gracia y lo comenté en casa. Sentí deseos de claudicar, pero seguí con la broma. Por la noche me tropecé con unos compañeros en la puerta de casa.
-¿Es barba?, dijeron incrédulos. Y es que, ya digo, en esos días ni parece barba, ni parece nada, solo desidia. En Cartagena, me dijo Lina, con asombro, cuando me vio llegar a la piscina, donde se bañaba con Ana:
“¡Qué feo estás papá!”. Fue sincera, pero se río y me dijo que no me afectara. Mariano me dijo que parecía un chatarrero. Y el padre de Marisol, que no me conocía, me vio subir de tal guisa, por la escalera, y, como persona sospechosa se atrevió a decirme: “¡Qué, maestro! ¿de la siega?”.
-Sí, le respondí. Buena siega por la Mancha, buena siega. Mi sombrero de paja y gafas oscuras, un pañuelo al cuello y barba de 8 días eran elementos suficientes para despertar sospechas.
La barba fue creciendo. Llegó un momento en que la cara era toda una barba sin afeitar. Un oso peludo o un loco de atar debía de parecer por aquellos días de julio.
Cuando fui a Santa Pola, gozaba yo con la cara qse pondría José María cuando me viera. Hoy mi barba es otra cosa. En su momento buscamos modelos de barbas en libros y catálogos.
Dimos con Larra, escritor y periodista del siglo XIX. “Esta es mi barba”, me dije. Pascuala me la arregló. Cuando salí a la terraza, Miguel se tiraba al suelo de risa observando la nueva forma que había tomado.
Solo por ese rato de alegría de Miguel, valió la pena dejármela. Hoy mi barba sigue en pie, más crecida, más cuidada y más resuelta si quieres, despreocupada de la gente y de sus opiniones.
He observado, y es curioso, que la barba hace que los demás reaccionen de muchas maneras ante ella. Los amigos te miran más serios, los menos amigos te hablan de usted, los mayores te ceden el paso, las mujeres te miran con mayor interés.
Psicológicamente, merece un estudio aparte la barba.
Francisco Tomás Ortuño
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