Escapada.
21 Junio 2026 San Luis Gonzaga, Radulfo, Ramón de Barbastro, Juan Rigby, Demetrio, Rodolfo…
San Luis Gonzaga había nacido en una novilísima familia, los Gonzaga, y admirable por su pureza, renunció a favor de su hermano el Principado que le correspondía.
Ingresó en la Orden de la Compañía de Jesús. Murió apenas adolescente por haber asistido durante una grave epidemia a enfermos contagiosos, en el año 1591.
Del año presente: 172 días idos por 105 sin ir. El Sol sale a las 6´48 y se va a las 21´48. La Luna en Cuarto creciente a las 23´55. El Sol entra en Cáncer (Verano) a las 10´24.
Murcia, domingo, sin novedad en casa, gracias a Dios.
PIENSA: Siempre imaginé que el paraíso sería algún tipo de biblioteca. Borges
SIGUE PENSANDO: l as primeras comunidades cristianas vivían bajo el impacto de la muerte de Jesús y acechadas por el riesgo de la persecución.
Por eso Mateo se empeña en transmitir un mensaje de confianza, sin caer en la ingenuidad. De hecho, Jesús no engañó a sus discípulos ni les ocultó el riesgo que suponía seguirlo.
Él mismo fue ejecutado por ser fiel hasta el final a la misión que el Padre le había encomendado. El peligro existe y hay que contar con él.
Sin embargo, es posible afrontar el peligro con confianza. “No tengáis miedo”, insiste Jesús. El miedo nos atenaza, nos cierra en nosotros mismos y nos impide avanzar.
Además, nos nubla la vista y frena nuestra capacidad de buscar alternativas. La confianza, por su parte, no nace de un panorama favorable ni de la propia capacidad para afrontar circunstancias adversas.
La confianza que puede sostenernos cuando nuestra fe se siente perseguida -enfermedad, depresión, etc.- brota de creer que más allá de lo que alcanzamos a ver o sentir, nuestra vida está en buenas manos y un Padre bueno se ocupa de nosotros.
Francisco Tomás Ortuño.
24 de agosto 1984.- Dice el refrán que “los hijos criados, los duelos doblados”. La separación de un hijo, sobre todo para la madre, debe ser como un desgarro en su propia carne.
¿Por qué digo esto? Pues porque ayer F. A. se fue al pueblo, y por la tarde nos enteramos de que se fue a Murcia.
¿A qué fue?
No lo sabemos. La noche la ha pasado fuera y su madre apenas ha podido dormir. Seguro que F. A. ha dormido mejor.
Los jóvenes no piensan en los padres como éstos en ellos. Se creen mayores, emancipados, y con derecho a obrar por ellos mismos. Debe ser como una aventura o una prueba salir fuera de la casa y comprobar que ya no son imprescindibles los padres.
Si tuvieran dinero para ropa y alimento, creo que antes de lo que pensamos, se iban a vivir su vida, libres de tutelas paternas, Es más, con gusto se apartan de los padres.
Quieren ser libres, ser ellos pronto. Y son los padres, a su juicio quienes se lo impiden. Y por eso quieren salir de su lado, alejarse, demostrar que no los necesitan.
F. A., en el fondo, se siente orgulloso y feliz hoy de haberse liberado. Sé que solo es una tímida prueba de alejamiento, que volverá, que nos necesita y que lo pasa bien aquí.
Pero es el caso general de los jóvenes que quieren escapar de vigilancias, consejos y ayudas materiales. Me dijo una vez un amigo -abogado por más señas- que los hijos son desconcertantes.
Luchas por criarlos, por hacerlos hombres, y luego, cuando menos lo esperas, se dejan el pelo largo, cogen una guitarra y se van con amigos a vivir debajo de un puente.
Prefieren ese modo de vivir independiente, inseguro, difícil, al otro más cómodo en la casa. Es lo que digo arriba: el joven quiere independencia, salir de normas establecidas.
El joven quiere vivir por sí, con su propia savia, su propia vida. A los padres toca enseñar caminos. No ser tan posesivos que quieran ser también los hijos con su vida y su alma incluidas.
Los padres deben comprender esta verdad: su hijo es otra persona y tiene su vida independiente. Los pdres deben querer a sus hijos, pero no con amor absorbente.
La vida hoy corre muy deprisa y la emancipación de los hijos se adelanta. La madres, sobre todo, no comprenden esto y sufren viendo que el hijo vuela antes de lo que ellas quisieran.
La misma vida los prepara antes para vivir alejados. solos, su vida. No deja de ser una suerte ver que los hijos emprendan su vuelo en solitario con personas de confianza.
Lo contrario habría que aceptarse igual, porque el vuelo es inevitable. Pero dejaría el desconsuelo de que todo nuestro esfuerzo por orientarlos no sirvió de nada.
El sol acaba de nacer. Es un sol como el de ayer, tímido y apocado. Con agosto se va la fuerza del Sol estival que llena las playas. Este es un sol enfermo, casi moribundo.
José María vino anoche por su hijo Juan Francisco, que durmió con sus primos. Juan Fran y Miguel lo pasan bien juntos. Hoy vuelven a Santa Pola. ¡Cómo les gusta Santa Pola!
Francisco Tomás Ortuño.
DE MIS POESÍAS RESCATADAS: Soneto del Amor.
A Tranquila era su casa y ordenada;
B la dueña para allí solo vivía,
B que dos en la comarca así no había:
A Jamás a la ventana era asomada.
A Y estando en sus cuidados descuidada,
B como pasara un joven que reía,
B y la mirara con pasión y simpatía,
A se vió por una flecha atravesada.
C Quedó la pobre herida malamente,
D el joven, juguetón, se fue corriendo,
E dejándola otra vez con su dolor.
C La joven fue muriendo mansamente,
D con fuertes ansiedades padeciendo,
E pues era aquella flecha del amor.
Francisco Tomás Ortuño.
21 Junio 2026 San Luis Gonzaga, Radulfo, Ramón de Barbastro, Juan Rigby, Demetrio, Rodolfo…
San Luis Gonzaga había nacido en una novilísima familia, los Gonzaga, y admirable por su pureza, renunció a favor de su hermano el Principado que le correspondía.
Ingresó en la Orden de la Compañía de Jesús. Murió apenas adolescente por haber asistido durante una grave epidemia a enfermos contagiosos, en el año 1591.
Del año presente: 172 días idos por 105 sin ir. El Sol sale a las 6´48 y se va a las 21´48. La Luna en Cuarto creciente a las 23´55. El Sol entra en Cáncer (Verano) a las 10´24.
Murcia, domingo, sin novedad en casa, gracias a Dios.
PIENSA: Siempre imaginé que el paraíso sería algún tipo de biblioteca. Borges
SIGUE PENSANDO: l as primeras comunidades cristianas vivían bajo el impacto de la muerte de Jesús y acechadas por el riesgo de la persecución.
Por eso Mateo se empeña en transmitir un mensaje de confianza, sin caer en la ingenuidad. De hecho, Jesús no engañó a sus discípulos ni les ocultó el riesgo que suponía seguirlo.
Él mismo fue ejecutado por ser fiel hasta el final a la misión que el Padre le había encomendado. El peligro existe y hay que contar con él.
Sin embargo, es posible afrontar el peligro con confianza. “No tengáis miedo”, insiste Jesús. El miedo nos atenaza, nos cierra en nosotros mismos y nos impide avanzar.
Además, nos nubla la vista y frena nuestra capacidad de buscar alternativas. La confianza, por su parte, no nace de un panorama favorable ni de la propia capacidad para afrontar circunstancias adversas.
La confianza que puede sostenernos cuando nuestra fe se siente perseguida -enfermedad, depresión, etc.- brota de creer que más allá de lo que alcanzamos a ver o sentir, nuestra vida está en buenas manos y un Padre bueno se ocupa de nosotros.
Francisco Tomás Ortuño.
24 de agosto 1984.- Dice el refrán que “los hijos criados, los duelos doblados”. La separación de un hijo, sobre todo para la madre, debe ser como un desgarro en su propia carne.
¿Por qué digo esto? Pues porque ayer F. A. se fue al pueblo, y por la tarde nos enteramos de que se fue a Murcia.
¿A qué fue?
No lo sabemos. La noche la ha pasado fuera y su madre apenas ha podido dormir. Seguro que F. A. ha dormido mejor.
Los jóvenes no piensan en los padres como éstos en ellos. Se creen mayores, emancipados, y con derecho a obrar por ellos mismos. Debe ser como una aventura o una prueba salir fuera de la casa y comprobar que ya no son imprescindibles los padres.
Si tuvieran dinero para ropa y alimento, creo que antes de lo que pensamos, se iban a vivir su vida, libres de tutelas paternas, Es más, con gusto se apartan de los padres.
Quieren ser libres, ser ellos pronto. Y son los padres, a su juicio quienes se lo impiden. Y por eso quieren salir de su lado, alejarse, demostrar que no los necesitan.
F. A., en el fondo, se siente orgulloso y feliz hoy de haberse liberado. Sé que solo es una tímida prueba de alejamiento, que volverá, que nos necesita y que lo pasa bien aquí.
Pero es el caso general de los jóvenes que quieren escapar de vigilancias, consejos y ayudas materiales. Me dijo una vez un amigo -abogado por más señas- que los hijos son desconcertantes.
Luchas por criarlos, por hacerlos hombres, y luego, cuando menos lo esperas, se dejan el pelo largo, cogen una guitarra y se van con amigos a vivir debajo de un puente.
Prefieren ese modo de vivir independiente, inseguro, difícil, al otro más cómodo en la casa. Es lo que digo arriba: el joven quiere independencia, salir de normas establecidas.
El joven quiere vivir por sí, con su propia savia, su propia vida. A los padres toca enseñar caminos. No ser tan posesivos que quieran ser también los hijos con su vida y su alma incluidas.
Los padres deben comprender esta verdad: su hijo es otra persona y tiene su vida independiente. Los pdres deben querer a sus hijos, pero no con amor absorbente.
La vida hoy corre muy deprisa y la emancipación de los hijos se adelanta. La madres, sobre todo, no comprenden esto y sufren viendo que el hijo vuela antes de lo que ellas quisieran.
La misma vida los prepara antes para vivir alejados. solos, su vida. No deja de ser una suerte ver que los hijos emprendan su vuelo en solitario con personas de confianza.
Lo contrario habría que aceptarse igual, porque el vuelo es inevitable. Pero dejaría el desconsuelo de que todo nuestro esfuerzo por orientarlos no sirvió de nada.
El sol acaba de nacer. Es un sol como el de ayer, tímido y apocado. Con agosto se va la fuerza del Sol estival que llena las playas. Este es un sol enfermo, casi moribundo.
José María vino anoche por su hijo Juan Francisco, que durmió con sus primos. Juan Fran y Miguel lo pasan bien juntos. Hoy vuelven a Santa Pola. ¡Cómo les gusta Santa Pola!
Francisco Tomás Ortuño.
DE MIS POESÍAS RESCATADAS: Soneto del Amor.
A Tranquila era su casa y ordenada;
B la dueña para allí solo vivía,
B que dos en la comarca así no había:
A Jamás a la ventana era asomada.
A Y estando en sus cuidados descuidada,
B como pasara un joven que reía,
B y la mirara con pasión y simpatía,
A se vió por una flecha atravesada.
C Quedó la pobre herida malamente,
D el joven, juguetón, se fue corriendo,
E dejándola otra vez con su dolor.
C La joven fue muriendo mansamente,
D con fuertes ansiedades padeciendo,
E pues era aquella flecha del amor.
Francisco Tomás Ortuño.
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