El Flamenco.
25 Junio 2026 San Próspero, Orosia, Adalberto, Salomón, Guillermo, Máximo…
San Próspero de Aquitania, muy versado en Filosofía y Letras. Llevó, juntamente con su esposa, una vida íntegra y modesta, y habiendo abrazado la vida monástica en Marsella, defendió, enérgicamente, contra los pelagianos, la doctrina de San Agustín sobre la gracia divina y el don de la perseverancia. Estuvo al servicio de León I Magno.
EL FLAMENCO: a mi hijo Francis, musicólogo;
Estilo de música y danza que se originó en Andalucía (España). El flamenco, tal y como lo conocemos hoy, data del siglo XVIII, y tiene como base la música y la danza andaluza.
Hay controversia sobre su origen. Existen distintas opiniones. Ninguna de ellas puede ser comprobada de forma histórica. De todas las hipótesis sobre su origen, la tesis más extendida es el origen morisco, solo que el mestizaje cultural que se dio en Andalucía (oriundos, musulmanes, gitanos, judíos, castellanos inmigrantes, etc.), propició el origen de este género. Gitanos hay en muchas partes del mundo y, sin embargo, el flamenco solo fue originario de Andalucía.
Está considerado actualmente como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y Patrimonio Cultural Inmaterial Etnológico Andaluz. En Japón, el flamenco es tan popular que en este país hay más academias de flamenco que en toda España.
Francisco Tomás Ortuño
Hoy del Año: 176 días pasados y 189 sin pasar. El sol salió a las 6´46 y se irá a 21´49. La luna saldría a las 18´10 y se irá a las 3´44 de mañana. Luna llena tendremos el 30 en Capricornio.
Murcia, jueves y sin novedad en los cuerpos, gracias a Dios.
PIENSA: Dondequiera que vayas, haga el tiempo que haga, lleva siempre tu propio sol. A. D.
ADIVINANZAS:
-Tengo topete amarillo, a veces blanco o marrón, soy frío como la nieve, y dulce como el turrón. El helado
- Con dos brazos desiguales, que muevo muy lentamente, consigo que llegue pronto, a su trabajo la gente. El reloj.
- Doy calorcito, soy muy redondo, salgo y entro, y, a veces, me escondo. El sol.
- Mi madre fue tartamuda, mi padre fue cantor, tengo el vestido muy blanco y amarillo el corazón. El huevo.
- No soy florista, pero trabajo con flores, y por más que me resista, el hombre me arrebata el fruto de mis labores. La abeja
Francisco Tomás Ortuño
27 agosto 1984, lunes lluvioso, aunque suene a música celestial, es así. Hoy amaneció lloviendo. No fue una lluvia torrencial, pero hizo hablar del agua, que tanta falta hace.
Y hasta salir después por caracoles. Pascual Jesús, con Lina y María Elena buscaban por el barranco que da al Puerto. Miguel y yo nos quedamos más cerca. Unas docenas para alegría de los que no salieron de casa. Me refiero a mamá, que preparaba la comida.
La poca lluvia nos aleja de la piscina. Nadie ha osado hoy hablar de baño. Y es que, con las cuatro gotas, el frío se deja sentir de forma escandalosa.
El cielo sigue encapotado y amenaza más lluvia. Mejor que no lo hiciera ayer, porque los invitados se lo pasaron a lo grande en la piscina: Francisco Rubio, María Teresa Polo, Fernando, José Miguel y Silvia, llegaron algo tarde, baño y comida.
Francisco y yo hasta fuimos a Coímbra. A la vuelta nos bañamos de nuevo. Estuvimos todos en la iglesia de Santiago y oímos Misa. Bajada de la Virgen a San Agustín. De nuevo al chalet. Cena larga y despedida sobre las once de la noche. Creo que lo pasamos todos bien.
La familia Rubio Polo procede de Aragón y somos vecinos en Murcia. Son personas cristianas y muy amables. Siempre que pueden hablan del movimiento de la Iglesia al que pertenecen.
Ayer dijeron que han estado en Salamanca, en la Maríápolis de este año. La mariápolis quiere ser una ciudad mariana o concentración de personas de todo el mundo.
Unos llevan tiendas de campaña para dormir, otros lo hacen en residencias, hoteles o casas particulares. Tienen allí reuniones, trabajos en equipo, charlas, misas, paseos.
Creo que se va a la Mariápolis con una intención muy clara de vivir la fe unos días con otras personas o simplemente en busca de la paz que allí se respira.
Como un mundo nuevo, distinto, debe ser una mariápolis. Si los miembros de estas concentraciones aumentaran milagrosamente hasta alcanzar la totalidad del orbe, nos creeríamos transportados a un mundo paradisíaco, angelical.
Pero ¿esto no es posible? Pienso que si no todos, más de los que nos figuramos, estarían. Hay muchas personas buenas que no dan la cara. Se ven más las perversas.
Si se fueran sumando todas las personas que no quieren el mal, todos los buenos, formarían un rebaño descomunal. ¿Por qué no se intenta? ¿Por qué no se sabe con números?
El fin del movimiento Mariano no es otro que reunir a los buenos, a los que piensan así. Hace falta despertar y correr a la llamada, acudir brincando de alegría dejando ocupaciones y poltronas que nos retienen. Es un intento serio de hacer balance y conocer el número con que se cuenta.
Son buenísimos María Teresa y Francisco, incapaces de hacer mal a nadie. Son miembros del bando bueno. Cuando pueden nos invitan a ir con ellos a estas magnas asambleas.
¿No serán providenciales estas personas? Ocurre a veces que no sabemos cómo pasan ciertas cosas, pero después vemos detrás la mano misteriosa de Dios. “¿Cómo ha sido?”. “Quién lo iba a decir”.
Francisco y María Teresa pueden muy bien ser medios que hacen cambiar el rumbo de unas vidas. Siempre que pueden, y hacen siempre por poder, hablan de su mariápolis. Con nitidez a veces, otras con osadía.
En su insistencia una llamada, una invitación. Es recordarnos que hay algo pendiente: nuestra respuesta afirmativa.
Francisco Tomás Ortuño
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