Por Madrid.
7 Marzo 2026 Santa Perpetua Año: 66 – 299; Sol: de 7´39 a 19 – 13.
Murcia, sábado, las ocho y sin novedad, gracias a Dios.
PIENSA: La primera obligación de todos los seres humanos, es ser feliz. La segunda, hacer feliz a los demás.
Sigue pensando: En el santoral figuran cuatro mujeres que reciben el título de Doctora de la Iglesia. Ellas son: las Santa Teresa de Jesús, Catalina de Siena, Teresa de Lisieux e Hidelgarda Bingen.
Y son patronas de Europa las santas Brígida de Suecia, Catalina de Siena y Teresa Benedicta de la Cruz.
Para el papa Francisco, la doctrina eminente de estas santas cobra en estos tiempos un nuevo protagonismo por su permanencia, profundidad y oportunidad, y ofrece luz y esperanza a nuestro mundo en las actuales circunstancias tan fragmentado y falto dearmonía.
UN VIAJE POR MADRID
Martes, cinco de la tarde, escribo en Madrid, calle Antonio López, 164, primero A. Salimos de Murcia anteayer, domingo, a las 8:00 h de la mañana, mamá, Lina, Ángel, Ana, Loli y yo. O al revés, que tanto monta.
Nos alivió el viaje Esperanza, que venía de paso camino de Segovia, con una amiga, monja por más señas. Paramos un par de veces en el camino y nos colamos en la gran ciudad, mastodóntica ciudad, capitalina ciudad desde 1561.
Sobre las 14:00 h del mediodía, Esperanza y la monja siguieron y nosotros ,felices y contentos, aterrizamos casa del tío Pascual. Habíamos comido y nos disponíamos a descansar un rato, cuando sonó el timbre de la puerta,
-¿Quién será?, nos dijimos.
Sorpresa. Los tíos de mamá, Pascual y Ana. los dueños de la casa, que iban con sus hijos hacia El Escorial, y querían saber si estábamos cómodos en su piso.
Por la tarde salimos a dar un paseo. Lina, amable siempre porque es así ella, quería complacer a sus amigas. Cogimos el metro y fuimos… No, antes estuvimos en la iglesia de San Francisco a oír misa.
En esta iglesia, que parecía una Catedral, se celebraba una boda. Con la ceremonia nupcial, vimos los cuadros que pudimos, ya que la están restaurando y los andamios dejaban pocos espacios libres.
- “¿Vamos al convite?”, dijo Ángel, ya no sé si en serio o de broma. Dejamos la iglesia y la boda y llegamos a una terraza muy bonita donde tomamos sentados una súper horchata -325 pesetas cada vaso- 1950 pesetas en total.
Seguimos hasta Sol, Plaza Mayor, Plaza de España, cenamos bocadillos en un bar por la calle Ccarretas y cogimos el metro de vuelta a casa. Bueno, no he dicho que las chicas se hicieron fotos y que Ángel nos dejó por Cea Bermúdez para visitar a un amigo.
La noche estuvo marcada por Ángel, como ya nos tiene acostumbrados. Yo ya estoy curándome y no me altero pero mamá cada vez como si fuera la primera. “La una de la noche y sin volver este hijo. ¿dónde estará? A las 12 no funcionan metros ni autobuses”.
Por fin llega sano y salvo y nos acostamos. lo de sano es un decir: sobre las 3:00 h estaba el hombre con una vomitona de campeonato. “No hagas tuido, que no se entere tu madre” le decía yo.
Pero su madre que no duerme, o lo hace como las liebres, con un cjo cerrado y el otro abierto, lo oyó y a las cuatro estaba cambiando sábanas y fundas de cabecera. Las chicas ni se enteraron.
A las 7 llamé a mamá para que a las 8 en el Instituto de la calle de San Bernardo hiciera acto de presencia ante su tribunal, si no ¿a que habíamos ido? Fuerte como ella sola, se levantó, se arregló y se fue.
Los demás, por aquí o por allá, algunos con resaca de la mala noche ,pasamos la mañana y volvió contenta con todo lo hecho, alegre y feliz como si nada hubiera pasado, que así es mamá de valiente.
Comimos y se fueron a ver más cosas. El Retiro… No, miento, el Retiro lo vieron por la mañana las chicas de oro. El Palacio Real y cosas por el estilo.
Yo me quedé en casa, pero luego sentí ansias y salí en su busca. Con el metro llegué a Sol y por allí estaba sentado en una fuente junto a una gran multitud, cuando ocurrió algo insólito´:
A los gritos de Athletic, la plaza se inundó de hinchas del Atlético de Madrid, cortando la circulación. En el balcón de la Sede regional, sobre el reloj de la plaza, apareció la figura del señor don Jesús Gil y Gil, Presidente del equipo rojiblanco y alcalde electo de Marbella.
Con él otras personalidades del mundo de la política y del balompié para mostrar el señor Gil y Gil una gran Copa levantándola con ambos brazos. El griterío arreció. Eran momentos de locura. ¿Quién me iba a decir a mí que iba a presenciar semejante acontecimiento?
Cuando los señores del balcón se entraron, la gente poco a poco fue dispersándose y la circulación y la plaza volvieron a lo suyo, me disponía a regresar cuando me crucé con Pepe Jiménez el de Melchor, paisano y buen amigo.
- ¡Qué pequeño es el Mundo!, dije.
- Mi hijo se examina el miércoles de inglés, dijo él.
La noche fue tranquila. El cansancio hizo presa en los cuerpos. A las 8 Lina y yo salimos a comprar el periódico el Sol. Nos dieron el libro de turno, creo que el número 52 con Fábulas de Samaniego.
Tras el desayuno fuimos al Museo del Prado dónde saludamos a una compañera de mamá de su Escuela de Artes y Oficios. Mamá nos fue explicando sin rendirse, hasta el punto de que cada uno, disimulando, se le alejaba.
Pobre mamá, inasequible al desaliento: Murillo, Velázquez, El Greco, Goya… Ángel quería vérrselo entero.
-Ángel eso no puede ser.
-¿Cómo nos vamos a ir sin verlo?
-Pues volvemos a otro año.
-¿Por qué no nos quedamos otro día?
Sin ver el Guernica de Picasso, cogimos el metro y volvimos a legazpi estación de Usera. Después de la comida, como ayer me dejan solo para ir a ver el planetario, el zoológico y el Museo de cera.
Los 5 a bordo, con Ángel al volante, que lo pasen bien y que vuelvan sanos y salvos es lo que yo les deseo desde aquí.
Francisco Tomás Ortuño.
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