Soñadores siempre.
1 Mayo 2.026 San José Obrero, fiesta del trabajo. 121 – 244
Murcia, viernes, sin novedad en casa, gracias a Dios.
PIENSA: El sol es débil cuando sale, y cobra fuerza y coraje a medida que avanza el día.
SIGUE PENSANDO: En un día de reivindicaciones o celebraciones, tenemos presentes a quienes quieren y no tienen trabajo, y a quienes en pleno siglo XXI sufren condiciones más propias del siglo XIX.
Y tú, ¿qué sentido le das al trabajo? Acuérdate del que sufre en el trabajo, del que está explotado, y, sobre todo, del que no lo tiene.
Francisco Tomás Ortuño.
19 de septiembre 1980.- Ayer estuve en Murcia con Lina y la mamá. Fuimos con Lina al doctor Borreguero. Le mandó plantillas para sus pies.
Mamá quiere dar clases de dibujo en el Instituto. Va a presentar una solicitud en la Delegación. Espero que todo quede en sus buenos deseos. Tal vez será lo mejor.
29 diciembre 1980.- Lunes, estamos pasando en el chalé estos días navideños. Hace un frío que no se puede salir a la calle. Arriba en el comedor, con buena lumbre, están la mamá, la Yaya Isabel y los 5 pequeños.
Anteayer cumplió Francisco Amós 13 años. Vinieron a celebrarlo sus amigos. Las fiestas una vez pasadas huelen a difunto. Antes se esperan con ilusión, hasta se sueña con ellas, después se anhela lo venidero.
Todas las vacaciones juntas, una vez que han pasado, se olvidan. Así es la vida y así tiene sentido que sigamos en ella expectantes siempre, anhelantes siempre, soñadores siempre.
Del pasado queda solo un recuerdo que si volviera no tendría sentido ni aliciente oyendo a mis hijos, oyendo a la abuela, oyendo a la mamá. Pienso otra vez que los niños viven con nosotros pero en otro tiempo.
Así se explica que sea tan difícil comprenderse. Absurdo es decirles callaos como ellos que juegen con nosotros a saltar a la comba. Cada uno vive en una época diferente. Ellos no gozan con la paz que nosotros alcanzamos en la madurez, y nosotros no soportamos la violencia de su juegos.
31 de diciembre de 1980, miércoles, el médico le ha mandado al padre unas inyecciones que se las pongo yo mismo. Me he convertido en el segundo practicante de la casa.
Esperemos que en unos días supere sus dolores musculares. La madre va mejor dentro de lo que cabe. Habla algunas palabras seguidas que antes no hablaba. hasta mira más serena y sonríe. El año finiquita esperanzador.
Francisco Tomás Ortuño.
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