Plateros de la Murcia del siglo XVIII.

20 Abril 2026  Beatos Bell Y Juan Finch. El primero de ellos era sacerdote, aunque vivió durante 20 años en otra confesión, hasta que se reconcilió con la iglesia católica a instancias de una piadosa mujer. Y el segundo, padre de familia, agricultor y catequista. Por su fe estuvo encarcelado durante varios años y sufrió hambre y otras pruebas. Ambos llegaron al martirio.

   Del año: 110 días pasados por 255 sin pasar; el Sol sale a las 7´29 y se va a las 20´59: la Luna sale a las 9´09 hasta  la 1´16 del 21; Cuarto Creciente el 24.


Felicidades, Lena, por tu cumple y que llegues a los cien.


   PIENSA: Faena perdida es poner en razón al que se cree inteligente.

   SIGUE PENSANDO: ¿Quién soy? Sé que me llamo Abderramán. Sé que tengo 22 años. Sé que nací en Argelia. Pero no sé quién soy. Tudela me gusta, hay buen ambiente y la gente normalmente te respeta.


   Nunca he tenido problemas con nadie. Sin embargo, últimamente las cosas se van complicando. Ya he oído decir cuando voy caminando por la acera: “Cuidado, que viene un moro”.

   No me duele tanto que me llamen Moro, pero sí que recelen de mí. Los musulmanes somos gente de paz. No saben cuánto daño nos hacen. Soy un extranjero en España, a pesar de haber vivido aquí la mayor parte de mi vida.

   Y un extranjero en Argelia, donde nací y donde viven mis abuelos y primos que se mofan de mi acento y mis modales y cuyo horizonte de pensamiento no tiene nada que ver con el mío.

   La última vez que fui, de regreso en el aeropuerto de Barcelona, la policía se ensañó conmigo acusándome de llevar hachís y tratándome como a un delincuente. Conmigo viajaba mi hermana pequeña.

                                        Francisco Tomás Ortuño

   San Eloy, patrón de los plateros.- Domingo, las 10. Las nubes no dejan tranquilo al sol y el viento las lleva de acá para allá. ¿Es el viento el culpable de que se esconda el sol a cada momento? ¿Son las nubes?

   Ya tenemos para pensar. ¿Y al viento quien lo mueve? El sol, por encima de tales juegos o disquisiciones, ni se ocupa ni se preocupa por saberlo. Está pero que muy por sobre semejantes niñerías.

 

     Ha caído en mis manos un libro nuevo. Creo que en la iglesia de San Antolín, en Murcia, lo daban a los fieles. Como el autor es el cura de la parroquia, don Francisco Candel, habrá pensado que lo mejor era darlo si quería que lo leyeran.

   Don Francisco se ocupa de la historia con algunos temas eclesiales. Un día me lo tropecé por una calle de Murcia y lo paré. Don Francisco, anoche estuve con usted, le dije. Me miró con cara de no comprender lo que le decía.

   ¿Anoche?- me repitió dubitativo. Tuve que aclarearle que estuve leyendo un libro suyo con la biografía de un seminarista Paco Díaz, que murió muy joven. Aclarado el entuerto nos reímos y hablamos de mi compañero de San Francisco, va hijo del maestro don Jerónimo.

   Ahora el nuevo libro se titula “Plateros de la Murcia del siglo XVIII”. El oficio de Platero  fue por lo visto muy conocido en Murcia. Había un gremio que se dedicaba a trabajar el oro y la plata.

   Era como llevar la escultura a estos metales preciosos. La orfebrería mayor fabricaba piezas de gran tamaño, mientras que la menor se reservaba a piezas pequeñas como utensilios de mesa: saleros, vinajeras, etc.  

   La orfebrería es muy antigua. Ya los egipcios y los griegos la llevaron a la perfección en broches, sortijas, dijes, diademas, collares y brazaletes. La orfebrería religiosa en España con custodias y relicarios fue siempre importante, siendo famosas las coronas y cruces visigóticas de Guarrazar

    En Murcia hay calles que recuerdan a estos gremios o trabajadores. Una de estas calles, la principal quizás de la ciudad, lleva el nombre de Platería.

Continuará.

                                      

Francisco Tomás Ortuño

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