Mother-in-low.
30 Marzo 2026 San Segundo Año: 89-276; Sol: 8´o2 a 20´37; Luna: 18´09 a 7´08 de mañana; Luna llena, el 2 en Libra.
Murcia, Lunes Santo, las nueve de hoy -ocho de ayer-, con procesiones en la calle, sin novedad en casa, gracias a Dios.
PIENSA: Lo que nos divide es menor que lo que nos une.
SIGUE PENSANDO: ¿Sabías que Miguel Ángel Buonarroti comenzó a esculpir la Piedad con 24 años? Es la única obra en la que plasmó su firma.
La Piedad representa el dolor de la Virgen María al sostener en sus brazos el cadáver de su hijo Jesús descendido de la Cruz. El grupo escultórico forma un triángulo equilátero sobre una base elíptica, que otorga equilibrio y estabilidad a la imagen.
Es notable la influencia neoplatónica sobre el escultor, que da como resultado el idealismo renacentista que hace que la belleza predomine sobre el sufrimiento.
De esta forma, a pesar del momento tan duro que se representa, la Virgen María aparece con el rostro joven, bello e inmaculado, simbolizando a María eternamente Virgen y madre.
Proporcionalmente, María es más grande que Jesús en la Piedad. Miguel Ángel lo hizo así para corregir la óptica sobre la escultura desde el suelo situando el cuerpo de Jesús en un punto de apoyo mayor.
Francisco Tomás Ortuño
7 noviembre 1984.- Yo casi no me lo creo. Vivimos unos días de tan radical cambio en la casa que cuesta creer que nos haya ocurrido. Sí, quiero ver la mano de la providencia amiga que nos juega esta faena.
Dios nos trata bien, lo he dicho antes y muchas veces. Que Pascuala esté colocada en el Museo de Bellas Artes de Murcia parece un sueño. ¿No es providencial inscribirse en la oficina de empleo y que enseguida la llaman a trabajar? Pues lo parece. ¿No es providencial que necesiten un restaurador para el Museo Arqueológico y la llamen a ella? Pues lo parece.
Que se estabilice o no está por ver, pero la mano de un destino protector y amigo parece acompañarnos. Lo importante es que Pascuala va a encontrarse en un Museo restaurando cuadros deteriorados.
Un sueño, vamos. Cualquier mujer necesita realizarse como persona, lograr unos objetivos propuestos quizás en su adolescencia. Las menos consiguen situarse felizmente en su justo lugar y se realizan.
A este grupo puede pertenecer “my wife” con el Museo de Bellas Artes. Ese ambiente de trabajo, de silencio, de recogimiento, es el suyo. No sé si lo habrá advertido ella.
Ayer fue el primer día -¿o fue anteayer?- da lo mismo. Lo importante es que sigue, no por lo que gane sino por ella. Ha pasado un mes con la depre, quiso hacer un curso de cerámica. Su nuevo trabajo puede ser la panacea para sus nervios.
A mi vuelta a casa a las doce, la Yaya Isabel estaba sola. “No puedo con este silencio”, ha dicho. No se da cuenta de que es el de la suma actividad. La casa sola desde las 9, cada cual en su quehacer.
El ideal soñado, y lo que es mejor cada uno acoplado justo en su sitio. ¡Qué felicidad de silencio ahora, cuando todos viven su vida intensamente!
No, ella no piensa en esto. Son egoístas los mayores y solo piensan en ellos. La casa alcanza hoy precisamente cotas altísimas de dicha y de seguridad. Todos ocupados, felizmente ocupados todos, cada cual en lo suyo.
Enseguida la casa se llenará de voces y de ruidos, vidas que llegan y se encuentran un instante, para dispararse pronto de nuevo. La noche llegará con su manto oscuro para traernos sueños felices.
Una fábrica en pleno rodaje, eso es hoy nuestra casa. Feliz silencio el de las doce del mediodía, mother-in-low.
Francisco Tomás Ortuño
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