Bóreas.
23 Marzo de 2026 San Toribio Del año: 82 por 283 El sol sale a las 7´13 y se esconde a las 19´30 La luna sale a las 9´24 y se va a las 1´19 del 24 Cuarto creciente: el 25 en Cáncer.
Murcia, lunes, sin noveda por aquí, gracias a Dios.
PARA PENSAR: Bienvenido el que sabe que compartir un dolor es dividirlo y compartir una alegría es multiplicarla.
PARA SEGUIR PENSANDO: Bóreas.-En la mitología griega, es el dios del viento del norte, conocido por su fuerza y temperamento feroz. Hijo de Astreo y Eos, reside en Tracia y personifica los fríos vientos invernales que traen hielo y nieve.
Bóreas, con sus alas oscuras y su aliento gélido, es capaz de transformar paisajes, congelando ríos y cubriendo montañas de nieve.
A pesar de su naturaleza rigurosa, Bóreas tiene un lado amable. Enamorado de Oritía, una princesa ateniense, la raptó y la llevó a Tracia, donde se convirtió en su esposa y tuvieron cuatro hijos: Quione (nieve), Aura (brisa), Zetes y Calais los alados boréadas, que acompañaron a los argonautas.
Bóreas tiene un papel crucial en varias leyendas antiguas. Durante la invasión persa de Grecia, ayudó a los atenienses enviando tempestades que destruyeron la flota persa, lo que consolidó su reputación como aliado de los griegos.
En la cultura moderna, Bóreas sígue simbolizando la fuerza indomable de la naturaleza y la llegada del invierno. Su figura permanece viva en la literatura y el arte, recordándonos tanto la belleza como el poder destructivo del viento del norte.
EL PUENTE: El puente de hoy es para reflexionar. Se habla demasiado de pareja de estudiantes que tienen que casarse rápido, casi niños, sin concluir sus estudios.
Los padres pasan por la vergüenza de confesarlo a sus amigos. Los jóvenes pasan de todo, y hasta de sentir rubor por lo ocurrido. Hay una especie de disculpa tácita para estos trances, casi un consentimiento social descarado.
Para mí es una situación creada por la democracia. Los tiempos anteriores no daban estos frutos. En el cambio tiene que haber como lógica consecuencia, por la propia inmadurez del nuevo ente democrático, tropiezos, caídas, fracasos y aciertos. Vamos, de todo.
El paso de una sociedad reprimida a otra libre, abierta, es de tal magnitud, de tal envergadura, que pasar de la una a la otra sin percances sería un milagro. En todos los órdenes: políticamente, económicamente, socialmente.
¿Qué ocurre en el campo religioso? ¿qué en la educación? ¿qué en la calle? Por todas partes convulsiones sísmicas. En unos años la vida ha cambiado de signo. Las personas, con una capacidad tremenda de resistencia, consiguen soportar, mal que bien, el cambio.
Se sienten, ¿qué duda cabe? Turbados, desconcertados, pero superan, a trancas y barrancas ,cruzar de un extremo al opuesto, la prueba a que se les ha sometido. Y es evidente y lógico que aquí y allá, con todo lo bien que lo están superando, haya caídas y traspiés.
Estos matrimonios son la consecuencia del cambio a la libertad, la caída de jóvenes en su difícil aprendizaje a ser maduros sin presiones ni represiones. Sufrirán en su propia carne el error. Les tocó a ellos como les pudo ocurrir a otros.
Tenemos que ampararlos entre todos, pues que el cambio les ha pegado a ellos sin culpa, quizás sin merecerlo. Es como si cruzamos un puente cientos de personas. En el tumulto algunas personas caen. Quizás sería mejor hablar de una situación inevitable y desgraciada. Es el cambio, es el tránsito, el paso que se cobra sus víctimas.
Yo así lo veo. Jamás se debe criticar, ni menos despreciar, a estas personas. Necesitan comprensión y ayuda social. Son las víctimas del momento.
Francisco Tomás Ortuño
HUMOR:
T ú que eres tan listo, ¿cuántos años me echas?
-Cuarenta.
-Exacto, ¿cómo lo has adivinado?
-Porque tengo un primo medio tonto que tiene 20.
Dos amigas se encuentran después de varios meses.
-¿Eres feliz?
-Solo regular.
-Pero si tu marido decía que te iba a hacer una reina.
-Pues se ve que se ha hecho republicano.
Párroco listo: Ttengo una buena y una mala noticia, anunció el párroco en la misa del domingo, a todos los del pueblo. La buena noticia es que tenemos dinero suficiente para pagar el arreglo de la Iglesia. Y la mala noticia es que ese dinero está todavía en vuestros bolsillos.
Francisco Tomás Ortuño.
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