¡Ay, los nervios!

10 Marzo 2026  San Cayo  Año: 69 – 296  Luna: 1´50 a 10´44  Mañana cuarto menguante en Sagitario.  Sol: 7´35 a 19´16

   Murcia, martes, sin novedad en casa, gracias a Dios.

   PIENSA:  Puedes apretar la mano y cerrarla, y se vuelve en puño; o puedes abrirla y ponerla a disposición de Dios y de los demás.

   SIGUE PENSANDO: ¿Qué es el hombre? Esta pregunta es una de las más fundamentales en las ciencias humanas, y hay muchísimas respuestas.

   La de Víctor Frankl es muy singular. Discípulo de Sigmund Freud no siguió a su maestro sino que cultivó su propia teoría, que dio origen a la logoterapia.

   Para este judío vienes, que durante los años 1942 a 1945 conoció los campos de exterminio nazis de Austerlitz y Dachau, el hombre, más que un ser dominado por el principio del placer (Sigmund Freud) o la voluntad de poder o hacerse valer (Alfred Adler), es un ser dirigido por  la necesidad de encontrar un sentido a su vida.

   En su obra “El hombre en busca de sentido” reflexiona en torno a la problemática de la condición humana y recuerda cómo, incluso en Austerlitz, algunos prisioneros lograban descubrir el sentido de la vida, aunque solo fuera ayudando a los demás. La búsqueda de sentido constituye una fuerza primaria de los impulsos instintivos del ser humano.

 

         ¡AY, LOS NERVIOS!

       No debe extrañarnos que la gente se altere en ocasiones. Son cosas de los nervios, se pierden los estribos y se grita. Yo pediría a mis hijos como norma de vida, mantenerse siempre serenos, no perder los estribos,

   Cuando uno se domina, cuando se agarra con fuerza las bridas de nuestras pasiones, somos dueños y señores de nosotros mismos. Es importante saber dominarse en la vida.

   Guerra a las pasiones, guerra a los nervios, guerra a perder los estribos. “¡Tranquilo!”, diría a muchos que se alteran. Perder los estribos supone perder la batalla del diálogo,

   Creo que en los colegios hay que enseñar comportamiento social a los niños. Había que enseñarles a dominarse desde pequeños. Los ingleses son maestros en este arte, aunque luego en el Parlamento hacen gala de todo lo contrario.

   A las personas que ostentan cargos públicos, les es de suma importancia saber dominarse, saber sonreír.  Hoy,  por ejemplo, estuve irritado. Luego, he dormido y soy otro. Con el sueño se renuevan las cabezas. De esto sabrán mucho los psiquiatras. Sus consultas se llenarán en días de viento.

   Y es que las personas dependemos mucho del tiempo atmosférico.

   ¿Convendría en estos ataques, en estos intervalos, que nos encerraran? Felices los que no sufren variaciones mentales, ni de conducta, los que son insensibles a los cambios atmosféricos. Aunque creo que pocos escapan a su influencia.

   Lo que ocurre es que no se dan cuenta, o no lo dicen, pero todos estamos sujetos a los efectos del ambiente. Lo triste es que se observa cuando se sale de la crisis. cuando el cuerpo se despeja, cuando la mente vuelve a ser lúcida.

   Se acuerda de su irritación de antes y siente con temor que los demás le hayan juzgado en ese estado de enajenación mental.  Luego, es otro, ha cambiado, ha vuelto a ser él.

                                 

Francisco Tomás Ortuño.


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