Puro egoismo.

 8 febrero 2026  San Jerónimo  Del Año: 39 días pasados – 326 sin pasar.

   Murcia, domingo, las ocho y sin novedad por aquí, gracias a Dios.

   EVANGELIO:

   Mateo 5.13-16:  Vosotros sois la luz del mundo.

   El capítulo 5 de Mateo, alberga la primera parte del “largo sermón de la montaña,”, en el que Jesús transmite a sus discípulos ciertos contenidos esenciales de su proyecto.

   Más tarde, nos llevará a contemplar las acciones de Jesús que expresan de manera gráfica el mensaje de la salvación. De nuevo Jesús utiliza aquí dos imagenes tomadas de la vida cotidiana para expresar la vocación a los discipulos: sal y luz.

   Ambos elementos tienen en común una propiedad: su función se realiza con más plenitud en la medida que desaparecen. La sal solo se hace notar en la comida cuando sobra o falta. En una habitación bien iluminada nos fijamos en los objetos, pero no en la luz.

   Esa es la manera de estar en el mundo propia de quienes siguen a Jesús, condimentar la vida cotidiana con la sal del Evangelio y alumbrar las relaciones humanas y sociales con los valores del Reino de Dios ser.

   Sal y luz nada tiene que ver con acaparar los focos y acumular “me gusta”. El criterio de verificación pasa más bien por la capacidad de desterrar los gestos amenazadores y compartir el pan y la vida con quienes menos tienen.

                               

Francisco Tomás Ortuño.

 

    15 abril 1991: El aborto y la eutanasia son dos formas de homicidio. El primero en un extremo de la vida y la segunda por lo general en el otro. El uno cuando empieza a caminar el nuevo ser y la otra cuando está llegando a su fin.

   Por más que se disfrace el asunto, el aborto y la eutanasia son muertes provocadas y por ende asesinatos sin paliativos. “Es que es todavía chiquitín chiquitín”. Asesinato. Es que sufre y para lo que le falta... Asesinato.

   Los jueces a veces se ven entre la espada y la pared, cuando el gobierno quiere que lo blanco sea negro, no les falta argumentos para dar gato por liebre.

   Hoy por ejemplo que el socialismo es transigente, de manga ancha, y permite lo más inverosímil contra la moral, propicia tales situaciones.

   Jueces hay que no ven falta en el aborto ni mal en la eutanasia, antes bien dan razones que lo justifican. Fríamente puede ocurrir que no se acoja a tales razones y que las dé por buenas.

   Cuando oyes que la mujer es libre de hacer con su cuerpo lo que quiera, dudas un momento y hasta te ves tentado a decir lo mismo. Cuando te dicen que el mal es irreversible casi justificas que se mate a una persona.

   Pero luego, con más frialdad, ves que la nueva vida no es el cuerpo de la madre, ni que el sufrimiento es motivo de muerte y piensas de otro modo.

   Pueden haber causas segundas, escondidas, que disfrazan el hecho. Una puede ser la falta de recursos económicos; otra la vergüenza de confesar el pecado; otra, quizás, la rabia del engaño sufrido. Pero ninguna justifica el aborto.

   En cuanto a la eutanasia, ¿no puede haber por medio asímismo una cuestión económica, un alivio en los gastos? Tampoco está justificada la eutanasia bajo ningún concepto son todas razones raquíticas impropias del ser humano.

   ¿Conoces tú de un animal que aborte o que adelante la muerte de  otro porque le ve sufrir? La naturaleza es la mejor maestra. Somos nosotros, nuestra deformada razón, la que por puro egoísmo, obramos mal, perversamente mal.

                                     

Francisco Tomás Ortuño

 

   19 abril 1991: Viernes, viernes otra vez, viernes siempre. La rueda se ha disparado. ¿Tú has visto esos relojes que marcan las décimas de segundo? La vista no puede leer los números que se suceden con endiablada rapidez.

   Así me pasa con los días de la semana: lunes, jueves, domingo; lunes, viernes… todo queda superpuesto, borroso, por la velocidad. En un Cuento sobre el tema decía yo que la tierra se veía desde la ventanilla sin forma, como si se agitara en un cedazo.

   Nuestra vista es lenta, tiene que mirar despacio para distinguir los objetos. Por lo visto con el tiempo es también algo miope, lenta, y confunde los días, que pasan de prisa.

   ¿Será esto que digo cuando pasamos de los 50? Antes no recuerdo haber reparado en ello como ahora. ¿Es acaso que conforme se avanza en años se teme más la llegada y parece que corre más?

   En los viajes largos, no reparas en la marcha del vehículo hasta que  falta poco para dejarlo. ¿Será todo uno y lo mismo? Cuando anhelas algo parece que el reloj se detiene; cuando, por el contrario, temes algo, corre que vuela.

   Los primeros años de la vida, deseas llegar pronto al mundo de los mayores y no corren; los últimos temen llegar a su fin y vuelan que es un primor.

    

   Si yo tuviera que representar la vida con una recta, la dividiría en segmentos de 15 años. El primero ascendente, con el nombre de Salida. El segundo -15 a 30- ascendente, pero menos, llevaría por nombre Convulsión. El tercero -de los 30 a los 45 años- horizontal, se llamaría Techo. El cuarto segmento -45 a 60- sería de franco descenso.  Se llamaría Retorno. El quinto -de los 60 a los 75- de caída vertical, sería Desplome. El siguiente Fuera de juego.

   Mamá pinta ilusionada unas florecillas a la cama de Salvadora. Luego seguirá con las tablas de Adela a finiquitar un lienzo de Pedro Flores. Quiero decir que mamá es una máquina a todo gas.

   Pascual con sus libros y el teléfono: un corazón repartido; Miguel con su carnet de conducir; Ángel que vendrá esta noche; Lina con la carta de su amiga Emmanuel, y yo con mi Quijote y la economía doméstica.

   Veremos luego gastos desorbitados: pintores, más de cien mil pesetas; puertas nuevas, más de cien mil pesetas; carpinteros, más de cien mil pesetas; matrícula de Ángel, 65.000 pesetas; traje y camisas para Francis, más de cien mil pesetas; arreglo de terraza 50.000 pesetas… y un largo etcétera en el mismo mes. Habrá que ir cerrando grifos.

                                    

Francisco Tomás Ortuño

 

   DIEZ LEYES FUNDAMENTALES:

  1.- La puerta se cierra sola cuando has dejado las llaves dentro.

  2.- Cuando tengas las manos embadurnadas de grasa te empezará a picar la nariz.

 3.- El seguro lo cubre todo menos lo que te sucedió.

 4.- Los problemas no se crean ni se resuelven: solo se transforman.

 5.- Si solo hay dos programas en televisión que valgan la pena, serán a la misma hora.

 6.- El precio total a pagar siempre es superior al del presupuesto. Exactamente 3´14 veces lo presupuestado. De ahí la importancia del número Pi.

 7.- La probabilidad de mancharte comiendo es directamente proporcional a la necesidad que tengas de estar limpio.

8.- Todo cuerpo sumergido en la bañera hará sonar el teléfono.

   9.- Todo cuerpo sentado en el inodoro hará sonar el timbre de la puerta.

 10.- La velocidad del viento aumenta proporcionalmente al precio del peinado.

                                   

Francisco Tomás Ortuño.

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