La lidia.

28 febrero 2026  San Román   Del año:  59 días que se fueron por 306  que vendrán  El sol sale a las 7´50 y se va a las 19´05   La luna: sale a las 15´48 y se esconde a las 6´50 del día siguiente.

Murcia, sábado, temprano y sin novedad en casa, gracias a Dios.

   Ayer enterraron a Tejero, que murió a los 92 años. Según mis cuentas, hace 45 años dijo en el Congreso de Diputados: “Quieto todo mundo”. Quería cargarse la Democracia a punto de nacer.

   Tejero se vio solo y perdió la intentona golpista. Fue a la cárcel y murió anteayer. Don Juan Carlos, hoy rey emérito, reinó, y la Democracia siguió con Adolfo Suarez de Presidente.


PIENSA: Qué hacer con un error: identifícalo, admítelo, aprende de él  y olvídalo.

SIGUE PENSANDO: En la comunicación escrita, la precisión es fundamental. Saber escribir correctamente no solo facilita comprensión sino que también evita malentendidos y errores.

   La ortografía y el uso adecuado de las palabras no solo son una cuestión de gramática sino de respeto al lector y a la claridad del mensaje. Así pues:

   No es lo mismo escribir hablando con la hache que ablando sin h; ni revelar con v que rebelar con b; tampoco abría sin h que habría con h, ni mucho menos agito congé que ajito con jota.

   No nos confundamos: sabia con b que savia con v; tampoco cima con sima. Me causa horror cuando no se utilizan bien los términos as sin h,  has con h, y haz.

                                    

Francisco Tomás Ortuño.


PAQUIRRI:

  Paquirri el torero ha muerto en una plaza. No sé por qué me gustaba a mi Paquirri  -como torero, claro- ponía las banderillas como nadie, y va y lo mata un toro. Poca gracia tiene la noticia que nos ofrece la tele.

   Pero la lidia es una pelea a muerte. El toro está en su derecho a matar. Paquirri ha muerto pero antes él mató a cientos de toros también. Lucha a muerte es la la lidia.

   Concepción Arenal lo dijo: “Corrida de toros: muchos animales alrededor de una bestia”. Para mí que los toros, o mejor, las corridas de toros deben acabar.

   Ya está bien sangre y muerte en los ruedos como fiesta, hoy Paquirri, ayer Manolete… ¡Fuera las corridas de toros!

                                    

Francisco Tomás Ortuño


      Vengo de la calle. He ido a la consulta de don Miguel a que me extienda unas recetas. De paso me ha mirado la garganta y me ha mandado un jarabe. La tengo irritada y me molesta cuando hablo.

   Entre don Miguel y la farmacia, no tenemos problemas con los medicamentos. Si falta algo la farmacia te lo da y lo apunta a tu nombre. Es tan fácil. Luego vas al médico y te receta lo que antes te has llevado de la farmacia.

   Es decir que no sueles ir primero al médico a que te vea y te mande lo que tengas que tomar de la farmacia. Es al revés: primero la farmacia y después el médico a que te haga la receta que tú le dices.

   Algo me dice que no es lo correcto, aunque resulte práctico. Algo falla en el sistema. Es algo así como ir a cazar al monte y que allí te preparen la pieza muerta para llevar a casa sin tener que disparar.

   No sé, el ciclo de la enfermedad cambia su curso: deme una caja de Novonorm y la chica del establecimiento te da una caja de Novonorm  y lo apunta a tu cuenta que llevan en el ordenador.

   Cuando juntas cinco o seis productos vas al médico y le dices: “Haga estas recetas que  debo en la farmacia”. Y el médico las hace y tú te vas con ellas.

   ¿No ves tú algo raro en el procedimiento? Y en la farmacia algo falla también. La boticaria no te despacha tampoco. Los medicamentos que pides es una joven manceba muy bonita pero que no es farmacéutica.

   ¿Qué función le queda a la licenciada en pastillas y jarabes? Si se queda en casa una semana nadie la echa de menos. En aquellos tiempos que tenía que preparar productos en la rebotica a base de gramos y balanzas de precisión era otra cosa.

   Pero ahora, ¿qué hace la farmacéutica? Los centros o laboratorios  fabrican los productos y lo hacen todo. Luego visitan a los médicos y les dicen lo último para la tos, para el asma, la alergia o el corazón.

   En la cadena como está montada, no como debiera ser, sobra por lo menos un eslabón; el médico, la farmacia, o los dos. Si el paciente fuera directamente al Centro que fabrica el producto y lo comprara allí como el que compra patatas en el mercado o pan en la panadería ¿que falta hacía ir a que te lo apuntes en la farmacia una chica mona o ir al médico a que te extienda unas recetas.

   Bromas aparte, he ido a ver a Chacón -a don Miguel Blanco- y le he preguntado cómo lleva la viudez.

   -Muy mal  -me ha respondido. No duermo y si lo hago hablo solo. Creo que está conmigo como antes mi mujer. Mi hija me dice luego: “A medianoche hablabas fuerte”.

   Si la pareja encaja bien, como está mandado que encaje, romperse la media naranja que se dice debe ser la muerte anticipada. En estos casos deberían de partir juntos.

   A mí me choca que haya tantos matrimonios que se separan, para ir cada uno por su lado; o que se junten después en piruetas acrobáticas con otros compañeros. No había unión sólida, fuerte, o se veía la unión como un juegos.

   Leí que hubo un tiempo en que moría el faraón o jefe y con él enterraban a la mujer y a los servidores. Tampoco es eso, que cada uno debe dar cuenta de sus hechos a su debido tiempo y cuando Dios les pida.

   Pero que ya no seguir contigo y yo a la fiesta, tampoco. En don Miguel viudo veo un ejemplo de lo que debe ser: domingos al panteón y rezos a su lado. Ese es el mejor regalo que podía hacerse. Que lo que Dios unió ni la muerte los separe.

                                  

Francisco Tomás Ortuño.

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